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04 abril 2016

Tomatillos cherry gratinados con queso







La receta de hoy (si se puede llamar así, por lo sencilla que es) es un homenaje a mi tierra. Fue una de las que hicimos un grupo de blogueras de la provincia que colaboramos en la “Feria de Turismo interior Jaén, tierra Adentro”. Allí descubrí el fantástico queso semicurado de cabra que utilizo en la receta, que encima es de una joven empresaria paisana mía a la que tuve el gusto de conocer en esa feria. Es de la Quesería artesanal Cumbres del Segura. Lo elaboran en una pequeña aldea llamada Pontón Alto, del municipio Santiago Pontones, en la Sierra de Segura. Si tenéis ocasión, no dejéis de probarlo.

Y para seguir con mi tierra, he elegido uno de los mejores y más premiados aceites de oliva virgen extra de la Provincia de Jaén, que no necesita ningún tipo de presentación: Oro Bailén.

Lo mejor de todo es que la receta es sencillísima de hacer, y en un momento podemos tener listo un riquísimo aperitivo o entrante.

 

Ingredientes:

Tomatillos cherry
Queso de cabra semicurado (no es el de rulo)
Orégano (u otra hierba que os guste)
Aceite de oliva virgen extra




Elaboración:

Lavamos bien los tomatillos, los secamos y los partimos por la mitad. Los vamos poniendo en un recipiente apto para el horno con la parte cortada hacia arriba hasta cubrir toda la superficie.

Ponemos por encima un poco de orégano ( o de la hierba o hierbas elegidas).

Regamos con un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra.

Cortamos en lascas no demasiado gruesas el queso de cabra semicurado.

Vamos poniendo las lascas de queso sobre los tomates hasta cubrir toda la superficie.

Lo metemos a gratinar en el horno unos minutos, hasta que veamos que el queso empieza a dorar. Si es poca cantidad y por tanto nuestro recipiente es pequeño, lo podemos gratinar incluso en el microondas si dispone de grill.

Ya sólo queda disfrutar primero del olorcito mientras se gratina y luego al comerlo….



¡Buen provecho!

22 febrero 2015

Bizcocho de zanahoria con corazón de chocolate


Este mes ha llegado antes el AsaltaBlogs. ¡Ya es último domingo de mes! Así que hemos vuelto a la carga. El blog asaltado de este mes es La Rosa dulce, un blog muy variado y con muchas recetas ricas ricas. Es de las veces que más trabajo me ha costado decidirme por una, ¡porque me gustaban todas! Es un blog muy interesante, además de ser un paraíso para los intolerantes a la lactosa, y a que a Rosa se la diagnosticaron después de poner en marcha su blog, así que sus recetas están preparadas para dicha intolerancia.

La decisión final entre las numerosas recetas seleccionadas la hizo mi hija Marta, que es lo más goloso que despachan... Le cautivó la foto del bizcocho de zanahoria con un relleno de chocolate en forma de flor en su interior, aunque nosotras decidimos cambiar la forma interior por un corazón.

En la receta de Rosa, el interior de chocolate lo hace con un plumcake comprado. Yo ya me he lanzado a la piscina de todo y he hecho yo un bizcocho de chocolate casero.

El bizcocho de zanahoria nos ha encantado. En lugar de llevar la zanahoria cocina, la incluye rallada, con lo que no se detecta nada de nada…

Aquí va la receta:


Ingredientes:
 
4 huevos
1 taza de zanahoria rallada
1 taza de aceite de oliva virgen extra
     (en la receta original era de girasol)
160 gr de azúcar
2 tazas de harina
1 sobre de levadura

(horneado en un molde de plumcake)


Elaboración:

Si el bizcocho de chocolate que vamos a utilizar para el corazón interior lo vamos a hacer casero será lo primero que debamos hacer. Es incluso conveniente hacerlo el día de antes para que se enfríe bien, e incluso lo podamos tener ya cortado con la forma de corazón más tiempo en el congelador. Yo he utilizado la receta del bizcocho de chocolate rico rico, aunque en este caso no he incorporado las pepitas de chocolate y el molde empleado ha sido el mismo con forma de plumcake que he usado después para el bizcocho de zanahoria.

Elegiremos un cortador con la forma deseada (en mi caso, con forma de corazón) y que tenga un tamaño adecuado para el molde que vamos a utilizar. Comprobaremos que queda un poco de espacio por la parte de debajo y por la parte de arriba para que el corazón interior quede centrado.

Tenemos que cortar el bizcocho de chocolate en rebanadas de que tengan el tamaño que tenga el ancho de nuestro cortador, en mi caso de 2 cm aproximadamente.

Cortamos los corazones de cada una de las rebanadas. Necesitamos completar el largo del molde para que “encaje en él” y no flote cuando lo incluyamos en la masa y quede el corazón arriba. Por ello, de las rebanadas centrales más grandes podemos sacar dos corazones, o al menos reservaremos unos trozos de bizcocho de chocolate para “calzar” el bizcocho en ambos extremos.

Hacemos una tira de corazones de bizcocho de chocolate poniéndolos bien juntos unos a otros para que no entre nada de masa entre ellos.

Los envolvemos bien con film transparente y los guardamos en el congelador durante al menos una hora, aunque podemos hacerlo la tarde de antes y dejarlos en el congelador toda la noche, como hice yo.

Pasamos ahora a hacer el bizcocho de zanahoria:

He utilizado Thermomix para facilitar el trabajo, aunque podéis seguir el mismo proceso haciéndolo a mano. Los huevos no montarán tanto con el azúcar, pero también quedará bien.

Yo lo he hecho así con Thermomix:

Precalentamos el horno a 180º.

Con la mariposa en el vaso, ponemos los 4 huevos y los 15’ gr de azúcar. Batimos a 37º, 6 min, vel 3

Terminado el tiempo, volvemos a programar otros 6 min, vel 3, pero esta vez sin temperatura.

Añadimos el aceite (en mi caso, de oliva virgen extra) y la zanahoria rallada. Mezclamos 4 seg, vel 3.

Tamizamos la harina junto a la levadura.

La incorporamos al vaso y la mezclamos 5 seg, vel 3.

Terminamos de remover ligeramente con una espátula para incorporar a la masa los restos de harina que hayan quedado en las paredes.

Cubrimos el molde de plumcake con un poco de masa del bizcocho de zanahoria, pero sólo un poco; lo suficiente para que los corazones no toquen el fondo del molde.

Sacamos la tira de corazones de chocolate del congelador y la ponemos sobre esa masa, asegurándonos que queda bien encajada para que luego no floten y se suban a la parte de arriba del bizcocho.


Cubrimos con el resto de la masa, repartiéndola bien por todo el molde.

Horneamos el bizcocho a 180º en horno precalentado, los 10 primeros minutos sólo con calor por debajo, y el resto del tiempo con calor arriba y abajo. Hay que hornearlo hasta que el bizcocho esté hecho por fuera y por dentro (lo pinchamos con un palo de brocheta para comprobar que sale limpia).  Puede tardar unos 30 o 40 minutos, dependiendo del horno.

Lo dejamos otros 5 minutos dentro del horno apagado, con la puerta entreabierta. Después, lo sacamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Lo desmoldamos y lo espolvoreamos con azúcar glas.

Cortamos rebanadas del bizcocho y así aparece el corazón de chocolate. Queda un bizcocho muy rico y muy jugoso, pero no tan húmedo como otros bizcochos de zanahoria que había probado.  
 


A mi hija mayor, que es la chocolatera número uno del mundo mundial, le ha gustado más la parte del bizcocho de zanahoria que el corazón de chocolate, y con eso lo digo todo…

¡Buen provecho!

26 mayo 2014

Alboronía o Plato de la lira del sueño





Hoy os traigo otro estupendo plato propuesto por el Restaurante Ruta del Veleta para su Reto Nazarí. En este caso se trata de una Alboronía, que es uno de los platos mas deliciosos que nos ha dejado el legado Andalusí. "Alboronía" proviene del vocablo árabe al-baraniyya que significa cierto manjar, y efectivamente es un autentico manjar este guisado de berenjenas como también se le suele llamar. Los ingredientes que formaban parte de este original guiso eran berenjenas, ajo, cebolla, calabaza y frutos secos triturados, como almendras, nueces o avellanas. Con el descubrimiento de América se conocieron nuevos productos como el tomate y el pimiento, y de este el pimentón, elementos que pronto se convirtieron en ingredientes habituales de la alboronía.
La alboronía se convirtió en un plato muy apreciado en toda Andalucía y, al igual que ocurría en la época mozárabe, era usual degustarla en bodas y grandes celebraciones. De Andalucía pasó a otras tierras españolas que con el tiempo la denominaron pisto. Muchos aseguran que la alboronía es la madre de todos los pistos, no solo del manchego (el mas conocido y emblemático), sino también de los demás como el madrileño, el bilbaíno, el tumbet mallorquín o la xanfaina catalana.
 

Esta es la historia que nos cuentan en el Reto Nazarí:

Cuenta la leyenda,que en la Granada mora existía un anciano rey llamado Aben Habuz. Durante toda su vida fue un valiente guerrero y obtuvo grandes tesoros, pero con la vejez, también se le calmó la ansiedad por nuevas riquezas. Así se dedicó a custodiar su tesoro de los jóvenes guerreros pues temía perder sus riquezas. Un buen día llegó procedente de Egipto un mago árabe llamado Ibrahim. Éste conocía todos los secretos de la ciencia (incluido el de la vida eterna). El mago se ofreció a crear un invento con el cual podía conocerse cuándo iban a atacar los enemigos. Ibrahim creó un curioso tablero de ajedrez donde se encontraba un jinete con una lanza; cuando el jinete apuntaba a algún sitio significaba que se acercaba un ejército por ahí, y entonces en el tablero aparecían unas figuras de ajedrez, que representaban la imagen del enemigo. El mago incitaba al rey a que derribase las figuras y entonces así mataba al ejército enemigo. Por este trabajo, Ibrahim pidió que se acomodase una cueva de la montaña con lujos y con bailarinas que lo animasen mientras elaboraba sus artes.

Así llegó a gastar la mitad de la fortuna del rey. Pero Aben Habuz aceptó y disfrutaba con el juego de ajedrez matando enemigos. Pero un buen día el jinete del ajedrez apuntó a un lado del mismo que representaba un valle en el que no aparecieron figuras. ¿Venía algún enemigo?. Así mandó su ejército allá, pero en vez del enemigo capturaron a una dulce mora con una lira de plata. Ibrahim quiso poseerla, pero Aben Habuz la quiso para sí, pues estaba enamorado de un extraño y delicioso plato que cocinaba. Ella no deseaba a ninguno de los dos viejos, pero se quedó en el reino de Aben Habuz. El rey moro, empezó a gastarse todos los tesoros que le quedaban en ella, pero cuando la quería poseer, la cristiana empezaba a tocar su lira y él se dormía dulcemente.

Sus súbditos se sublevaron, pues no podían consentir que el rey se gastase su fortuna en ella y no parase de dormir. Aben Habuz pudo contener la sublevación, pero pidió al mago que hiciese algo para evitar esto, pues quería vivir en tranquilidad con la joven. Ibrahim le propuso construir para él un paraíso que no fuese visible desde fuera y que no se pudiese entrar de no quererlo el que viviera allí. Aben Habuz fascinado aceptó. Tardó tres días en construirlo en una montaña de Granada, y puso una puerta grande con una mano y una llave.

A cambio, Aben Habuz le entregaría el primer animal y la carga que entrase por esa puerta. Al tercer día fueron Ibrahim, Aben Habuz y la joven cada uno en un caballo. Se pararon los tres a observar la puerta, y el corcel de la joven echó a andar y cruzó la puerta. Ibrahim dijo que la cristiana le pertenecía, Aben Habuz se negó, pero Ibrahim entró con su caballo y cerró la puerta, quedandose con la joven y el secreto de la receta del maravilloso plato.

Se dice que desde entonces todo el que se queda un momento delante de esa puerta oye la lira y se adormece como el rey moro. Hoy en día, en ese monte, se encuentra la Alhambra y allí se puede encontrar la puerta con la mano y la llave, esperando que alguien la abra antes de caer dormido...

Plato De La Lira Del Sueño o Alboronia

Ingredientes para 4 personas:

4 berenjenas
1/2 Kg de calabaza
1 calabacino pequeño
1/2 Kg de tomates
1 cebolla grande
3 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharada de vinagre
Aceite de oliva, sal y pimienta.

Elaboración:

Pelar las berenjenas y la calabaza, trocearlas y poner a hervir durante 10 o 15 minutos para que se ablanden un poco y reservar.
Trocear el calabacino (sin pelar), pelar y picar la cebolla, pelar y filetear los ajos. Poner todo en una cazuela y sofreír.

Cuando la cebolla esté dorada, apartar la cazuela del fuego, añadir el pimentón, el vinagre y la pimienta y mezclar todo. Volver al fuego, añadir el tomate previamente pelado despepitado y troceado y dejar rehogar unos 5 minutos.

Añadir la berenjena y la calabaza, añadir la sal. Tapar la cazuela y, a fuego lento, dejar cocer hasta que todo esté a punto de cochura. Antes de retirar probar el punto de sal.



Y esta es mi versión, bastante fiel a la original (aunque la siguiente vez que lo haga le pondré mucho más tomate):

Ingredientes:

2 berenjenas
½ Kg de calabaza
1 calabacín pequeño
½ Kg de tomates
1 cebolla grande
3 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharada de vinagre
AOVE, sal y pimienta



Elaboración:
Pelamos las berenjenas y la calabaza.

La partimos en trocitos pequeños. Tenemos que darles un ligero hervor para que se ablanden un poco. Yo he utilizado un estuche de vapor y las he cocinado a 750 W durante 8 min.

Mientras tanto, partimos en daditos el calabacín (si pelar), la cebolla , y pelamos y partimos los ajos.

Pelamos el tomate, lo despepitamos y lo partimos en daditos.

Ponemos una sartén al fuego y cubrimos bien el fondo de aceite de oliva virgen extra.

Añadimos el calabacín, la cebolla y los ajos. Lo sofreimos bien.

Cuando empiece a dorar, apartamos la sartén del fuego y añadimos el pimentón, el vinagre y la pimienta. Lo mezclamos todo bien.


Volvemos a poner al fuego la sartén y añadimos los daditos de tomate. Dejamos que se rehogue unos 5 minutos.

Añadimos la berenjena y la calabaza, y le ponemos la sal. Tamamos la sartén y lo dejamos cocinar a fuego lento hasta que todo esté bien cocido. Antes de retirar, probar el punto de sal.

Es un plato delicioso, que se puede comer de muchas maneras: sólo, con un huevo frito o escalfado, como guarnición de carnes o pescados...

Yo, en esta ocasión, lo he servido acompañado con una guarnición de filetitos de muslo de pollo a la plancha  ;)

¡Buen provecho!


(Fuente de la información sobre la alboronía: Grupo gastronómico gaditano)