Mostrando entradas con la etiqueta Buttermilk. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Buttermilk. Mostrar todas las entradas

10 diciembre 2013

Bollicaos caseros



  
Como algunos sabéis, para mi cumpleaños me trajeron una compañera para mi querida Thermomix: una amasadora KitchenAid. Estamos conociéndonos poquito a poco. Esta es la primera entrada que publico hecha con KitchenAid, con un resultado más que satisfactorio. De todas formas, también explico como lo amasaría con Thermomix.
Son unos deliciosos bollicaos caseros que las mamás les damos con mucha más tranquilidad a nuestros hijos (y a algunos no tan pequeños…). La única pega es que me salieron con poco relleno. La próxima vez los rellenaré con más cantidad, o incluso me planteo inyectarles algo más de chocolate una vez que estén horneados… ¡Todo se andará!
La receta la he sacado de cocinando con Kisa, ya que me gustó mucho que usara buttermilk en la masa.
 

Ingredientes: (salen unas 16 unidades)
250 ml de buttermilk
      (usaremos 250 ml leche + ½ limón)
40 gr de azúcar
2 huevos
550 gr de harina de fuerza
1 sobre de levadura de panadero
10 gr de sal
60 gr de mantequilla en pomada
Aceite de oliva para las manos y el bol
Nocilla o Nutella (para rellenar)
Un poquito de leche para pincelar


Voy a aprovechar para contaros un truquillo con respecto a la mantequilla "a temperatura ambiente o en pomada". Hay muchas veces que se nos olvida sacar la mantequilla con la antelación suficiente para que tenga esa consistencia. La solución es facil: con un rallador (de los que usamos para rallar el tomate) rallamos la mantequilla. En un instante tendrá con la consistencia deseada.
 Elaboración:
Si no hemos encontrado buttermilk, lo haremos en casa:
Ponemos 250 ml de leche tibia en un vaso, y añadimos el zumo de ½ limón. Removemos y lo dejamos reposar unos 10 minutos (tendrá aspecto de leche cortada)


En la KitchenAid, pondremos el buttermilk, el azúcar, los dos huevos semi batidos, la harina, la levadura a un lado, la sal al otro y, por último, la mantequilla. 

Amasamos con la pala a velocidad 1 durante 2 o 3 minutos. 

Cambiamos la pala por el gancho y amasamos 10 minutos más a velocidad 2.

Nos untamos las manos de aceite para sacar la masa del bol. Lo limpiamos bien y lo pincelamos con aceite de oliva para hacer la primera fermentación dentro de él.

Ponemos dentro la masa y cubrimos bien con papel film. La dejamos levar al menos 1 hora (hasta que veamos que dobla el volumen).

(Si los quisiéramos hacer con la Thermomix, deberíamos poner todos los ingredientes en el mismo orden que con la KitchenAid, mezclarlos unos segundos a velocidad 4 y luego amasar 4 minutos en velocidad espiga. Lo dejaríamos levar en el vaso hasta que salga por el bocal)
 
Sacamos la masa a la encimera y apretamos un poco con las manos para desgasificarla.

Cortamos la masa en porciones de unos 60-65 gr.

Estiramos con el rodillo cada bolita de masa sobre un poco de harina.

Ponemos una buena cucharada de nocilla (mejor si está bien fría) sobre cada disco de masa, y cerramos bien por los cuatro lados. (puse poca cantidad de nocilla en los de la foto y no quedaron demasiado rellenos; es mejor poner un poco más)

Boleamos un poco por la parte de la unión, y le damos la vuelta.

Los ponemos sobre papel de horno, haciendo unos pliegues en cada fila para que no se junten unos con otros en el segundo levado ni en el horneado.


Los tapamos bien con un trapo y los dejamos levar de nuevo durante 1 hora o hasta que doblen el volumen.

Precalentamos el horno a 200º.

Pincelamos los bollicaos con leche. También se pueden pintar con huevo, pero para mi gusto en el caso de los bollicaos quedan demasiado brillantes.

Pulverizamos bien el horno caliente con agua para generar humedad.

Bajamos la temperatura a 180º y los horneamos durante unos 10 o 15 minutos, hasta que los veamos doraditos.

Una vez estén hechos los dejamos enfriar sobre una rejilla. Si queremos que queden muy blanditos,  metemos la rejilla con los bollicaos en una bolsa hasta que se enfríen.

Estos bollos deben comerse lo más recién hechos que podamos. Es conveniente congelar los que no vayamos a usar en cuanto estén fríos. Para comerlos, sólo tendremos que ponerlos unos 20 segundos por cada cara en el microondas.

Aquí podéis ver el corte (algo escaso de relleno):
 
¡Buen provecho!
 

07 febrero 2013

Caja de bombones red velvet



La semana pasada complió años mi amiga Cristina. Era su 40 cumpleaños, así que quise hacerle una tarta muy especial. Es una apasionada del chocolate, así que decidí hacerle una caja de bombones. Va a ser una entrada bastante larga, porque llevamos 4 recetas en 1:
-Los bombones
-El bizcocho red velvet
-El relleno de nata y queso
-El montaje de la caja de bombones


Empezamos por los bombones, que se pueden hacer 2 o 3 días antes:

He hecho bombones de tres sabores: chocolate blanco, chocolate con leche y chocolate negro. No he podido rellenarlos con ganaché ni praliné porque se me iba a complicar demasiado la tarta, pero otra vez será…
Picamos en trocitos pequeños cada tipo de chocolate y lo metemos en una manga pastelera desechable, y las cerramos bien.

Ponemos una cacerola con agua al fuego, hasta que el fondo de la cacerola esté totalmente cubierto de burbujitas, pero justo antes que empiece a hervir. Apagamos el fuego e introducimos en la cacerola las mangas pasteleras, con mucho cuidado para que no entre nada de agua en ninguna de ellas.

Las vamos masajeando de vez en cuando para que todo el chocolate se derrita de forma uniforme.

Una vez derretidos los chocolates por completo, los dejamos reposar un poco para que se temple algo el chocolate.

Llenamos los moldes de bombones, dejando caer el molde sobre la mesa varias veces para hacer desaparecer las burbujas que pudiera tener.

Si es necesario, con una espátula larga de pastelero repasamos la superficie para eliminar el sobrante de chocolate que pudiera haber y que así queden bien lisitos los bombones por la base.

Los metemos en el frigorífico para que el chocolate endurezca, teniendo la precaución de no tenerlos demasiado tiempo el chocolate sin tapar porque éste toma olores y sabores rápidamente en el frigorífico.
Desmoldamos apretando ligeramente el molde y los guardamos en el Frigo en un recipiente hermético bien cerrado (incluso envuelto por fuera en papel film para aislarlo de olores lo más posible)

En este caso, he pintado con un poquito de colorante comestible de color dorado algunos detalles de los bolsos, zapatos, botes de perfume...


Bizcocho Red velvet  (terciopelo rojo)
Ingredientes:
250 gr de harina de repostería
15 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de levadura Royal
¼ de cucharadita de sal
120 gr de mantequilla
300 gr de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
240 gr de buttermilk
2 cucharadas de colorante rojo en gel
1 cucharadita de vinagre de manzana
1 cucharadita de bicarbonato

Lo primero que vamos a hacer es tamizar los “ingredientes secos”: ponemos en el vaso de la Thermomix la harina, el cacao, la cucharadita de levadura y el ¼ de cucharadita de sal. Removemos 10 seg a velocidad 6. Reservamos.

Ponemos en el vaso la mantequilla, y programamos 30 seg, vel 3.

Incorporamos el azúcar y lo removemos 3 min, vel 3.

Añadimos la vainilla y 1 huevo, y removemos a vel 3 hasta que está completamente integrado.

Agregamos el segundo huevo y seguimos removiendo a vel 3 hasta que se integre también.

En un recipiente aparte, mezclamos el buttermilk con las 2 cucharadas de colorante rojo, y lo removemos bien.

Ahora mismo tenemos 3 preparaciones por separado:
-En la Thermomix la mezcla de mantequilla y azúcar junto con la vainilla y los huevos
-Los ingredientes secos: harina, cacao, levadura y sal tamizados
-Los ingredientes húmedos: buttermilk con colorante

Lo que tenemos que hacer es agregar a la TMX los ingredientes secos en 3 veces, alternándolos con los ingredientes húmedos que los añadiremos en 2 veces, es decir, empezamos y terminamos por los ingredientes secos. Lo vamos mezclando el tiempo necesario a vel 3-4.

Ya sólo nos queda agregar  el bicarbonato y el vinagre. Los mezclamos en un cuenquito (vemos que enseguida empiezan a espumar) y se lo agregamos inmediatamente a la Thermomix, mezclando unos segundos a velocidad 3-4.
Ponemos en el molde elegido:
 Horneamos a 175º unos 30-40 minutos, hasta que al pinchar con una aguja salga limpia.

Dejar enfriar el moldes sobre una rejilla durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo sacaremos el bizcocho del molde y los dejaremos enfriar.

Si lo hacemos el día de antes, lo envolveremos completamente en papel film y lo guardaremos en la nevera hasta el día siguiente (hay quien piensa que esto es muy recomendable hacerlo para que se asiente el sabor y la textura del bizcocho)


Relleno de nata y queso:
He usado la misma cobertura que utilicé en la tarta rosa de rosas rosas, aunque sin añadir colorante rosa y reduciendo las medidas, porque en este caso necesitaba bastante menos cantidad:
 
200 gr de nata para montar
150 gr de queso Philadelphia
125 gr de queso mascarpone
70 gr de azúcar glas
½ cucharadita de extracto de vainilla


Montamos la nata + una cucharada de Philadelpia, con la mariposa al 3 1/2 hasta que suene a montada. Reservamos.

Mezclamos el resto de queso Philadelpia, el mascarpone, al azúcar glas y la vainilla: 20 seg, vel 4
Ponemos esta crema de queso sobre la nata que teníamos reservada y mezclamos con moviemientos envolventes. 
Lo metemos en una manga pastelera desechable y lo dejamos enfriar en la nevera.







Montaje de la caja de bombones:
Lo primero que tenemos que hacer es partir el bizcocho en tres capas con una lira.

Tenemos que rellenar las capas con la crema de nata y queso . Para ello es conveniente cortar 3 titas anchas de papel de horno para colocarlas debajo y alrededor del bizcocho, cubriendo el recipiente en que vamos a presentar la tarta para que no se manche.

Rellenamos entre capa y capa con la cobertura de nata y queso. Cubrimos también la superficie con la nata con queso, aunque con mucha menos cantidad que lo haríamos en una red velvet normal, porque al ir cubierta en este caso con fondant no podemos poner mucha cantidad para que no transmita mucha humedad. Debemos dejar la superficie lo más lisa posible, y meterla un rato en el frigorífico para que se solidifique más.

Mientras tanto, vamos a preparar el fondant. En esta ocasión, al necesitarlo todo de color rojo, he optado por comprarlo directamente coloreado, porque el fondant rojo y el negro son los más difíciles de conseguir, ya que al tener que añadir tanta cantidad de colorante alteramos la textura del fondant y se maneja con mayor dificultad. He usado este, de la marca Funcakes (he necesitado unos 600 gr):

Lo amasamos un poco con las manos para que coja temperatura y se estire con más facilidad. Lo estiramos hasta el tamaño que necesitemos (lo he medido con el molde en el que he hecho el bizcocho red velvet). Lo enrollamos hacia nosotros en el rodillo.

Colocamos el fondant, desenrollandolo sobre el bizcocho. Alisamos bien la superficie y los laterales. 
Recortamos el sobrante, dejando casi 1 cm de más alrededor. Lo remetemos bien.

Estiramos otra tira larga que colocaremos alrededor del bizcocho para simular una caja. En mi caso, he necesitado una tira de 7 cm de ancho, para que sobresalga un poco por la parte de arriba. La pegamos a la tarta (he usado un poco de leche condensada para hacerlo).

Ponemos los papelillos de trufa sobre la tarta, para ver cuántos necesitamos (en i caso, 23).

Le ponemos una pizquita de leche condensada a cada uno en la base, y los colocamos sobre la tarta para que queden pegados.

Colocamos los bombones en los papelillos. ¡Y lista!

Aquí podéis ver unas fotos del corte: