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14 abril 2014

Atún fresco con cerezas (o el plato del hombre de la vida inexplicable)


Volvemos con un plato para el Reto Nazarí propuesto por el Restaurante Ruta del Veleta. En este caso se trata de un atún fresco con cerezas, una combinación de sabores junto con un conjunto de especias sorprendente y muy rica. Los que bien me conocen saben que el atún y yo no nos llevamos muy bien, pero os aseguro que me lo he comido y que me ha gustado. Lo peor de esta receta ha sido conseguir cerezas a primeros de abril, y una vez encontradas, pagarlas. Parece que son las primeras producidas en España y con una producción delicada y limitada. El susto fue considerable: ni más ni menos que 80 € / Kg. Así que ahí tienes a mi marido regateando el precio con el encargado de la frutería de Hipercor… Parece que se hizo famoso, porque por la tarde llegó Ana María de Cocinando entre olivos y ya le hablaron del “chico que se las había llevado para una receta de atún con cerezas para internet”. Al menos ha sido divertida la compra de las cerezas…
Si queréis hacerla, esperad a que las cerezas estén de temporada, que no queda tanto ;)

Esta es la historia sobre la receta que nos cuentan en el Reto Nazarí:

Había una vez un hombre llamado Moyut. Vivía en la antigua Cádiz, donde había obtenido un puesto como funcionario (en aquella época uno de los mejores puestos que se podían obtener).

Nuestro amigo, satisfecho con su situación económica, pero desencantado con su vida en general. Iba paseando una tarde de Verano, cuando se encontró con Jadir (Jadir era el líder espiritual de los Sufíes en la época) y le dijo a Moyut.

-Hombre de brillantes perspectivas, deja tu trabajo y encuéntrame junto al mar dentro de tres días, y desapareció.

Moyut fue a ver a su superior, y le dijo que tenía que partir. Todo el mundo en la ciudad se enteró pronto de esta decisión, y dijeron: "Pobre Moyut, se ha vuelto loco".

En el día señalado Moyut se encontró con Jadir, el cual le dijo:
-Quítate las ropas y arrójate al mar. Quizás alguien te salvará.

Moyut lo hizo sin dudar. Puesto que sabía nadar no se ahogó, pero fue arrastrado por las aguas hasta que un pescador lo subiera a su bote y le dijera:
-Estás loco pero te llevaré a mi cabaña junto al mar, y veremos qué puedo hacer por ti.

Moyut en deuda con el pescador le enseñó a leer y a escribir, y el pescador por el contrario le enseñó a cocinar el atún.

Después de 6 meses, Jadir volvió a aparecer, esta vez al pie de la cama de Moyut, y le dijo:
-Levántate y deja a este pescador, y busca algún agricultor que te quiera dar trabajo.

Moyut así lo hizo, encontró un agricultor que le ofreció trabajo, y estuvo durante dos años viviendo con el agricultor, Moyut cocinaba atún para él y mientras aprendía de agricultura y de los frutos que cultivaba. Un día decidió añadir a su plato de atún, cerezas y el resultado fue enriquecedor. Un atardecer, mientras estaba recogiendo cerezas, se le apareció Jadir y le dijo:
-Deja este trabajo, ve a la ciudad de Córdoba y usa los ahorros para convertirte en un mercader de especias.

Moyut obedeció. En Córdoba se hizo conocido como mercader de especias y no volvió a ver a Jadir durante tres años. Había ahorrado una suma considerable de dinero y estaba pensando en comprar una casa, cuando Jadir volvió a aparecérsele y le dijo:
-Dame tu dinero. Vete de esta ciudad. Ve tan lejos como Granada, y trabaja allí como almacenero.

Moyut lo hizo. En realidad empezó a mostrar signos bastante ciertos de iluminación en Granada, a los pies de La Alhambra. Curaba a los enfermos, servía a sus conciudadanos y durante su tiempo libre atendía a filósofos, hombres de negocios, que le preguntaban:
-¿Con quién estudiaste? Es difícil decirlo -contestaba Moyut.

Sus discípulos le preguntaban, ¿Cómo empezaste tu carrera?, él replicaba, como un pequeño funcionario.

La gente se le acercaba para escribir la historia de su vida, y le preguntaban ¿Qué has hecho en tu vida para alcanzar tal sabiduría?

Moyut contestaba, diciéndoles sentaros a la mesa, él se metía en la cocina y preparaba “El Plato Del Hombre De La Vida Inexplicable o Atún Fresco Con Cerezas” que consistía en:

INGREDIENTES:

1kg De Atún, Zumo de un limón,3 dientes de ajo, Comino, Perejil, Clavo, Laurel, 1 Cebolla picada para el adobo, ½ cebolla para freír, Aceite de Oliva Virgen Extra, Pimienta, Sal, 1 vaso de agua de rosa o vino blanco seco, 300 grs. De Cerezas.

ELABORACIÓN:

Adobamos el Atún, en una mezcla de zumo de limón, comino, un poco de ajo machacado, perejil fresco, clavo y laurel, junto a un poco de cebolla. Dejamos toda una noche en el adobo. Al día siguiente lo retiramos del adobo y lo cortamos en daditos. En una sartén con aceite, y un poco de cebolla, sofreímos el pescado. Preparamos una cazuela con el agua de rosa (o vino blanco), sal, pimienta, laurel, clavo y cuando haya comenzado a hervir añadir las cerezas. Cuando la fruta esté cocinada, introducimos el pescado y hervimos lentamente durante unos minutos. Servir con su salsa.

Les servía este plato y les decía que en ese plato estaba el resumen de su vida y su sabiduría.

-Pero este plato tan delicioso no ilumina para nada tus dones tan extraños y tus ejemplos maravillosos, decían los biógrafos.

Y Moyut solo concluía “Quien camina siempre en línea recta, no puede llegar muy lejos” y con esa frase se despedía de ellos, solo los más lúcidos, comprendían que para alcanzar la sabiduría hay que experimentar y contraponer experiencias, tal como era aquél plato, una mezcla de experiencias y sabiduría.

Y después de esta bonita historia, ahí va cómo la he hecho yo:

 
Ingredientes:
500 gr de solomillo de atún
180 gr de cerezas
1 limón
2 dientes de ajo
Comino molido
Clavo molido
Laurel molido
2 ramitas de perejil
1 cebolla mediana para el adobo
1 cebolla pequeña para el sofrito
Aceite de oliva virgen extra
   (he usado Olisierrra Gourmet)
Vino blanco seco
  (he usado Fino Romería)
Sal


Elaboración:
Lo primero que tememos que hacer es adobar el atún. Para ello, ponemos en un recipiente en el que nos quepa el atún, el zumo de un limón, comino molido, los dos ajos prensados con un prensaajos, las ramitas de perejil bien picaditas, un poquito de clavo molido, un poco de laurel molido (o un par de hojas de laurel hechas trocitos con las manos) y un poco de sal.

Metemos dentro de ese recipiente el trozo de atún, impregnándolo bien con la mezcla por todos lados. Lo tapamos y lo guardamos en el frigorífico unas horas, mejor si es de un día para otro.

Sacamos el atún del adobo, lo enjuagamos y lo secamos con papel de cocina.

Partimos el atún en dados.

Cubrimos el fondo de una sartén con aceite de oliva virgen extra.

Marcamos a fuego fuerte los dados de atún, sin poner muchos en cada ocasión para controlar la temperatura. Los vamos reservando en un plato.

Picamos la cebolla más pequeña que teníamos reservada para el sofrito, y ponemos a escurrir la que teníamos en el adobo, que está impregnada del sabor de las especias.

En la misma sartén donde hemos marcado el atún añadimos un poco más de aceite y sofreímos la cebolla que acabamos de picar y la que teníamos en el adobo.

Mientras se sofríe la cebolla, vamos quitando el hueso a las cerezas. Yo he estrenado por fin un aparatejo que tengo para ello. Si no teméis ese artilugio, las partís por la mitad y así podréis quitar el hueso con facilidad.

Cuando la cebolla esté bien sofrita, le añadimos el jugo del adobo y un buen chorreón de vino fino.

Incorporamos inmediatamente las cerezas y las dejamos unos minutos, hasta que estén cocinadas.

Por último, añadimos el atún que teníamos reservado con todo el jugo que haya soltado en el plato. 

Lo salteamos ligeramente para que el centro de cada dado de atún no se cocine del todo. Debe quedar sonrosado para que esté jugoso.

¡Y listo para servir!


¡Buen provecho!

05 septiembre 2013

Lubina a la sal en Thermomix



Hoy os traigo una receta bien sencillita para los que tengáis Thermomix. Se trata de lubinas a la sal hechas al vapor en el varoma. Quedan deliciosas y se hacen muy fácilmente. Si no tenéis Thermomix, pues las hacéis al horno que también quedan tan ricamente...
 

Ingredientes:

2 lubinas de ración sin limpiar
   (las mías pesaban 930 gr)
Sal gruesa para hornear
1 litro de agua para el vaso




Elaboración:
Lo primero que haremos será poner el litro de agua en la Thermomix. Para que el agua se vaya calentando, programamos 7 minutos, temperatura varoma, vel 2.

Mientras tanto, lavamos las lubinas  las secamos bien con papel de cocina.

Preparamos una cama de sal de hornear en la base del recipiente varoma.

Tenemos que colocar las lubinas dentro del recipiente. Si las lubinas sobresalen por los lados (como es mi caso), cortaremos la parte de la cola y la cubriremos bien con papel de aluminio para que no penetre la sal.

Colocamos las dos lubinas de forma que haya sal entre ellas para que no se toquen entre sí.

Las cubrimos completamente de sal y la aplastamos ligeramente con la mano. No es necesario salpicar la sal con agua puesto que la cocción la haremos al vapor.

Cuando el agua de la Thermomix esté hirviendo, quitamos el cubilete y colocamos el varoma con las lubinas sobre la máquina. Programamos 25 minutos, temperatura varoma, velocidad 2.

Cuando termine el tiempo es imprescindible que las dejemos enfriar un poco para poderlas manipular. Recordad que es conveniente abrir la tapa del varoma hacia nosotros para no quemarnos las manos con el vapor que sale al levantarla.

Con cuidado, quitamos la sal y sacamos las lubinas del varoma.

Quitamos la piel a las lubinas (se hace con muchísima facilidad) y las servimos en filetes. Es sorprendente la cantidad de jugo que cae al plato cuando abrimos el pescado.

Esta vez las hemos comido con un pisto al azafrán y unos calabacines rebozados.


¡Buen provecho!
 

 

31 agosto 2013

Marmitako de salmón



Otro mes que termina y otro blog asaltado del reto AsaltaBlogs. Este mes nos ha tocado un blog muy variado, el blog Hoy cocina Vivi. La receta que me he llevado de este blog es de las de toda la vida: Marmitako.
Como siempre, he hecho alguna variación, una de ellas bastante significativa: en lugar de cocinar el tradicional marmitako de bonito, lo he cambiado por salmón, que es bastante más de mi agrado.
A pesar de ser una receta de las de cuchara y solera me he decidido por ella porque también en agosto apetece comer de vez en cuando comidita casera de cuchara. Sólo es cuestión de tomarlo un poquito menos caliente y con el aire acondicionado puesto. Nos ha encantado esta versión.

Ingredientes:

500 g de salmón en tacos grandes
          (sin piel ni espinas)
2 pimientos choriceros
1 cebolla grande
1 diente de ajo
1 pimiento verde
1 tomate maduro
2 patatas medianas
750 ml de caldo de pescado*
1 hoja de laurel
Sal
Aceite de oliva virgen extra

*(El caldo de pescado lo he hecho casero con la piel y espinas del salmón, una cabeza de merluza, un puerro, 1 tomate, 2 ramas de perejil, 2 dientes de ajo, un poco de sal y una ñora: todo cubierto con 1 litro de agua fría, dejándolo hervir durante 30 minutos, todo bien colado)   

Elaboración:
Lo primero que vamos a hacer es poner a cocinar los pimientos choriceros para sacar su carne. Lo más rápido es ponerlos en un recipiente apto para microondas con un poco de agua, y cocinarlos a máxima potencia durante 6 minutos. Es conveniente pararlos a mitad de la cocción pata darles la vuelta, ya que no están completamente cubiertos de agua.

Picamos la cebolla muy finamente y la rehogamos en una cacerola con un el fondo cubierto de aceite de oliva virgen extra.

Cuando empiece a estar ligeramente rehogada añadimos el diente de ajo bien picadito y lo sofreímos.

 Añadir el pimiento verde cortado en cuadraditos y también lo rehogamos.

Ponemos también el tomate pelado y partido en cuadraditos pequeños.

Con un cuchillo, sacamos la carne de los pimientos choriceros y con el propio cuchillo la picamos para que se distribuya bien en el guiso.

Añadimos a la cacerola las patatas chascadas en trocitos (no cortadas, para que suelten el almidón y espesen la salsa) y la carne de los pimientos choriceros.

Lo removemos bien y dejamos que se rehoguen un poco las patatas.

Añadimos el caldo y la hoja de laurel.

Lo dejamos cocer a fuego medio hasta que las patatas estén tiernas (unos 15 minutos).

Añadimos los tacos de salmón, y dejamos que hiervan sólo 2 minutos, ya que si lo cocinamos más el salmón quedará demasiado seco.


Lo dejamos reposar un ratito y lo servimos.

Podemos poner un poco de perejil recién picado por encima.

¡Buen provecho!