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16 junio 2014

Manzanas Árabes Rellenas


Otra vez estamos aquí con otro plato propuesto por el Restaurante Ruta del Veleta para su Reto Nazarí. En este caso se trata de unas deliciosas mazanas rellenas de carne de ternera y guisantes. Es un plato de los que combinan a la perfección el dulce y el salado. He hecho alguna pequeña variación respecto a la receta original, para adaptarlo a nuestros gustos: he usado manzanas golden en lugar de otras más ácidas, he salteado parte de la pulpa de la manzana junto con la carne y he hecho una salsita para acompañar con el resto de pulpa de manzana, ¡que en casa no se tira nada! 

Esta es la historia que nos cuentan en el Reto Nazarí:

 
El Reto Nazarí: La Vida Conocida O Las Manzanas Árabes Rellenas
Cuenta la leyenda, que un beduino llamado Harith, y vivía desde siempre en el desierto. Se desplazaba de un sitio a otro con su mujer Nafisa. Hierba seca para su camello, insectos, de vez en cuando un puñado de dátiles, un poco de leche: una vida dura y amenazada.
Sólo bebía el agua salobre que encontraba en los pozos enfangados.
Un día apareció un nuevo río en la arena. Harith probó aquella agua desconocida, que era amarga y salada, e incluso un poco turbia. Pero le pareció que el agua del verdadero paraíso acababa de deslizarse por su garganta.
Llenó dos botas de piel de cabra, una para él y otra el califa Harun al-Rasid, y se puso en camino hacia Granada. A su llegada, tras un penoso viaje, le contó su historia a a los guardias, según la práctica establecida, y fue admitido ante el califa.
Harith se postró ante el Comendador de los Creyentes y le dijo:
-No soy más que un pobre beduino, ligado al desierto donde el destino me ha hecho nacer. No conozco nada más que el desierto, pero lo conozco bien. Conozco todas la aguas que allí se pueden encontrar. Por eso he decidido traértela para que la pruebes.
Harun al-Rasid se hizo traer un cubilete y probó el agua del río amargo. Toda la corte lo observaba. Bebió un buen trago y su rostro no expresó ningún sentimiento. Se quedó pensativo un instante y entonces con fuerza repentina pidió que el hombre fuera llevado y encerrado, con la orden estricta de que no viese a nadie.
El beduino, sorprendido y decepcionado, fue encerrado en una celda. También ordenó que no se le sirviera el más prestigioso manjar de la corte, que por cortesía se servía a todos los presos.
-Lo que nada es para nosotros lo es todo para él. Lo que para él es el agua del Paraíso no es más que una desagradable bebida para nosotros. Pero tenemos que pensar en la felicidad de ese hombre -dijo el califa a las personas de su entorno, curiosos por su decisión.
Al caer la noche hizo llamar al beduino. Dio la orden a sus guardias de que lo acompañasen de inmediato fuera de la ciudad, hasta la entrada del desierto, sin permitirle ver ni el río, ni ninguna de las fuentes de la ciudad, sin darle otra agua que la suya para beber.
Cuando el beduino se iba del palacio en la oscuridad de la noche, vio por última vez al califa. Éste le dio mil monedas de oro y le dijo:
-Te doy las gracias. Te nombro guardián del agua del Paraíso. La administrarás en mi nombre. Vigílala y protégela. Que todos los viajeros sepan que te he nombrado para tal puesto.
El beduino, feliz, besó la mano del califa y regresó rápidamente a su desierto.
El plato que jamás probó Harith fue Las Manzanas Árabes Rellenas
Ingredientes:
12 manzanas ácido-dulce.
90 grs de guisantes.
1 cebolla picada.
3cucharadas de mantequilla.
500gr de ternera picada.
1 cucharita de canela.
Sal.
4 cucharaditas de vinagre de vino.
3 cucharadas de azúcar.
Elaboración:
Cortar en forma de tapadera la parte superior de la manzana y el tallo. Extraer la pulpa de las manzanas, dejando la piel con un grosor de medio centímetro. Cocinar los guisantes en agua sin sal hasta que estén tiernos. Freír la cebolla en dos cucharadas de mantequilla hasta conseguir dorarla, añadimos la carne hasta que se dore y después añadimos los guisantes (sin agua), la canela y condimentamos.
Acto seguido retiramos las tapas de las manzanas y las rellenamos de la mezcla, introducimos las manzanas en el horno durante 15 minutos a 160 grados.
Por otro lado ponemos el vinagre, la mantequilla restante, el azúcar y 4 cucharadas de agua en un cazo y ponemos a hervir.
Una vez hervido retiramos las manzanas del horno abrimos las tapas y rociamos el interior con la mezcla del vinagre y el azúcar, cerramos las tapas y volvemos a introducir en el horno, 10 minutos a 150 grados.



Y esta es mi versión, con algunas variaciones respecto a la original, como ya os he comentado:
Ingredientes:

3 manzanas golden
30 gr de guisantes
1 cebolleta pequeña
2 cucharadas de mantequilla
150 gr de ternera picada
1 pizquita de canela (casi nada)
Sal
1 cucharada de vinagre de manzana
1 cucharada de azúcar

Para la salsa de manzana:
Nata para cocinar
1 cucharada de azúcar
Sal
Pimienta blanca
Pulpa de las manzanas

Elaboración:
Cortamos en forma de tapadera la parte superior de la manzana, incluyendo el tallo. 

Extraer la pulpa de las manzanas, dejando la piel con un grosor de medio centímetro. Para ello, he usafo un descorazonador de manzanas y un sacabolas para ir reservando la pulpa que vayamos extrayendo.

Cocinamos los guisantes en agua sin sal hasta que estén tiernos. 

Freimos la cebolleta cortada muy pequñita en una cucharada de mantequilla hasta que empiece a dorar.

Agregamos  la mitad de la pulpa de las manzanas cortada en trocitos pequeños y la sofreimos también.

Añadimos la carne y la rehogamos bien.

Después, añadimos los guisantes (sin agua), la pizquita de canela y un poco de sal. 
(Le he puesto muy poquita canela porque en casa no nos gusta con los platos salados, pero quería darle el toque aunque fuera mínimamente) 

Acto seguido retiramos las tapas de las manzanas y las rellenamos de la mezcla.

Introducimos las manzanas en el horno durante 15 minutos a 160 grados. 

Por otro lado ponemos el vinagre, la otra cucharada de mantequilla, la cucharada de azúcar y 2 cucharadas de agua en un cazo y ponemos a hervir. 

Una vez hervido retiramos las manzanas del horno abrimos las tapas y rociamos el interior con la mezcla del vinagre y el azúcar, cerramos las tapas y volvemos a introducir en el horno, 10 minutos a 150 grados.

Mientras se acaban de asar las manzanas, preparamos una salsita con el resto de pulpa de manzana que nos queda. La ponemos en un cazo junto a una cucharada de azúcar y la salteamos a fuego fuerte. 

Cuando empiece a dorarse el azúcar, cubrimos las manzanas con nata para cocinar.

Lo trituramos bien y le añadimos un poco de sal y de pimienta blanca. Si estuviera excesivamente espeso, le añadimos un chorreoncito de leche. 

Lo ponemos de nuevo al fuego y le damos un ligero hervor. La he usado para emplatar, poniendo un poquito debajo de cada manzana para fijarlas en su posición. Pondremos el resto en una salsera para que cada comensal se sirva la cantidad que quiera.


 ¡¡Buen provecho!!

24 julio 2013

Mermelada de pimiento rojo al azafrán


 
       Ingredientes:
       1 pimiento rojo
       Azúcar (el 50 % de peso del pimiento)
       Azafrán en hebra
       100 ml de agua
       Aceite de oliva virgen extra
       Sal



Elaboración:
Lavar, quitar los nervios y las semillas del pimiento. Picar en trozos pequeñitos.

Pesar el pimiento y pesar la mitad de ese peso de azúcar.


Poner en un cazo el pimiento en trocitos y el azúcar que hemos pesado, junto con 100 ml de agua, un chorreoncito de aceite de oliva y una pizquita de sal.

Cocinar a fuego muy suave unos 45 minutos (mejor tapado, para que no pierda mucha agua). Si vemos que es necesario, podemos añadir un poco más de agua durante la cocción.

Añadir 5 o 6 hebras de azafrán y dejar que infusiones durante 10 minutos

Triturar bien y dejar templar.


Esta mermelada sirve para acompañar cerdo, pollo, ponerla en tostas con queso...
Yo la he usado para hacer estos canapés de pimiento y queso de cabra.

¡Buen provecho!


16 marzo 2013

Salsa tártara



Esta receta de salsa tártara es muy apropiada para acompañar salmón. La salsa base es una mayonesa hecha con leche en lugar de huevo (lactonesa). Yo utilizo para hacerla aceite de girasol, aunque podemos poner la mitad de aceite de girasol y la otra mitad de aceite de oliva. ¡Es cuestión de gustos!
No tardamos nada en prepararla y sabe muuuuy distinta a la salsa tártara de bote.



Ingredientes:
200 ml de aceite de girasol
100 ml de leche
Vinagre
Sal
2 pepinillos agridulces grandes
1 cucharada de alcaparras
½ cebolleta pequeña


Elaboración:
En primer lugar haremos la lactonesa: ponemos en el vaso de la batidora 100 ml de leche y 200 ml de aceite de girasol, con un poco de sal y un chorreoncito de vinagre. 
Trituramos con la batidora para que emulsione. Rectificamos de sal si es necesario. Reservamos.
Para la salsa tártara, picamos en trozos muy pequeñitos la cebolleta, los pepinillos y las alcaparras.

Mezclamos con la lactonesa reservada y removemos bien.
Y así queda nuestra salsa tártara:
¡Buen provecho!

28 diciembre 2012

Tomate confitado





Ingredientes:

½ Kg de tomates no muy maduros (en limpio)

200 gr de azúcar

Pimienta negra molida

Sal




Elaboración:

Pelar los tomates y quitarles todas las semillas.
 

Picar los tomates finamente.


Poner en una sartén o cazo pequeño el tomate junto con el azúcar, una pizca de sal y un poco de pimienta negra (se  puede cambiar la pimienta negra por pimienta rosa, trufa, cardamomo, jengibre, guindilla etc… ) 


Aunque no añadimos nada de agua, en cuanto empiece a derretirse el azúcar veremos como cambia el aspecto:
Dejar cocinar sin tapar a fuego muy suave unos 20-30 minutos (desde que empieza a hervir). Si vemos que a mitad de la cocción se empieza a quedar un poco seco lo podemos tapar, porque no conviene añadir agua. 




Se conserva perfectamente unos 15 días en el frigorífico.



Acompaña muy bien a cualquier carne asada o a la plancha y combina muy bien con paté.

La receta aprendí a hacerla hace varios años en la Escuela de cocina Javier Vilchez, y en casa se ha convertido en un clásico, sobre todo para acompañar el paté de perdiz de La Carolina, mi querido pueblo.