Hoy es último domingo de mes, y como ya es habitual volvemos al ataque con una receta para e reto de los Asaltablogs.
Este mes le ha tocado al blog Olor a regalices. La receta que he elegido para asaltar ha sido el azúcar invertido, un imprescindible a la hora de elaborar ricos helados en esta temporada veraniega en la que nos encontramos.
El
azúcar invertido es la combinación de glucosa y fructosa. Tiene mayor poder endulzante
que el azúcar común, no cristaliza y acelera la fermentación de las masas de
panes dulces, bizcochos. Fundamentalmente se usa en la elaboración de helados, para
evitar que cristalicen.
Para
elaborarlo nos basta con agua mineral, azúcar y un sobre doble de gaseosas.
De
modo tradicional, se elabora poniendo el agua en un cazo y cuando alcanza los
50º se le añade el azúcar. Haremos subir entonces la temperatura hasta 80º, momento
en el que añadiremos el sobre blanco. Cuando baje de nuevo la temperatura hasta
60º, añadiremos el sobre morado, que reaccionará con efervescencia. Dejamos
enfriar y guardamos.
Es
muy fácil de elaborar con Thermomix,
puesto que no necesitamos un termómetro y la máquina se encarga de mezclar y
controlar las temperaturas.
150
ml de agua mineral.
350
gr de azúcar blanquilla.
1
sobre de gasificante doble.
(nos sirven
las gaseosas del tigre o
los gasificantes
Litines del Mercadona)
Elaboración:
Verter
el agua en el vaso.
Programar 3 min, 50º, vel 5. Cuando se hayan
alcanzado los 50º y no antes, añadir el azúcar y programar 6 min, 80º, vel 4.
Cuando
alcance los 80º y acabe el tiempo programado, añadir el sobre blanco y mezclar
10 segundos a velocidad 4.
Tenemos
que dejar bajar la temperatura a 60º (tardará unos minutos)
Entonces, verter el sobre
morado. Mezclar durante 1 min a velocidad 4.
Se
consigue un acabado con efervescencia.
Cuando reposa, desaparece esa espuma.
Dejar
enfriar y guardar en un bote.
Se
conserva perfectamente durante 10-12 meses incluso fuera de la nevera.
¡Buen provecho!










