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06 julio 2014

Croquetas de queso y sésamo o "El tiempo indetenible"


De nuevo os traigo la receta propuesta por el Restaurante Ruta del Veleta para su Reto Nazarí. En esta ocasión son unas deliciosas croquetas de queso, pero envueltas en sésamo, lo que le da un sabor riquísimo y peculiar.
Como siempre, este reto viene acompañado de una preciosa historia:

El Reto Nazarí :El Tiempo Indetenible O Las Croquetas De Sésamo

Cuenta la leyenda árabe, que el gran rey Al-Mamún invitó a su palacio a todos los reyes de la península, para celebrar su victoria en una de las frecuentes guerras de la época sobre Al-Motamid. Entre ellos estaba Alfonso VI.
El rey se dedicó a enseñar su palacio y la más importante joya que allí guardaban, que era un reloj de agua, el cual permitía saber la hora durante la noche. Hecho que en el año 1000 era toda una revolución científica.
El monarca Alfonso VI, volvió impresionado a tierras cristianas por dos cosas, la primera, el reloj y la segunda, un manjar que no había degustado antes, lo único que pudo adivinar de aquél manjar era que llevaba sésamo.
El tiempo pasaba y el tormento y la envidia, que el monarca cristiano sentía hacia Al-Mamún, eran tal, que decidió que se tenía que hacer con ellos e intentar conquistar la ciudad de Al-Mamun.
El monarca árabe, se vio asediado en poco tiempo, y se le informó de las intenciones de su homologo cristiano. Al-Mamún sabía que su ciudad tenía existencias para aguantar el asedio varios años, y tenía la creencia de que si paraba su reloj de agua pararía el paso del tiempo y nunca conquistarían su ciudad. Así que decidió plantar una extraña planta roja en la desembocadura del agua y así cortar el agua y poder parar el tiempo según su teoría.
Pero tras ocho años de asedio Alfonso VI, consiguió su objetivo y saboreando su costosa victoria acudió presto al lugar donde estuvo alojado gratamente años antes. Buscó la maravilla que conoció, el reloj de agua que permitía saber el tiempo durante la noche. Cuál fue su sorpresa al descubrir que una gran planta roja bloqueaba el curso del agua que alimentaba el mecanismo. De este modo decidió buscar al cocinero y hacerlo cautivo para que pudiera degustar aquél manjar que probó hace 8 años.

Por otro lado Al-Mamún aprendió una dura lección y es que el paso del tiempo es indetenible.

Croquetas De Sésamo:
Ingredientes:
175 gr queso fresco.
75 gr de queso suave.
4 cucharadas de harina.
3 cucharadas de sésamo.
2 huevos.
Aceite
Sal
Pimienta.

Elaboración:
Amasar el queso fresco y el otro suave, mezclar con la harina y huevos, una vez que está todo bien amasado y mezclado; se condimenta y se deja enfriar durante una hora. Se hacen formas de croquetas y se envuelve la parte externa con semillas de sésamo, se fríen y se sirven.


Esta es mi versión, en la que he añadido algún ingrediente y he cambiado algunas cosas en el proceso de elaboración. Las he acompañado con una mermelada casera de pimiento rojo al azafrán con la que combina extraordinariamente bien, en mi opinión.

Ingredientes:

Para las croquetas:
30 gr de aceite de oliva virgen extra
50 gr de harina
250 gr de leche
100 gr de queso
   (he usado una mezcla de 4 quesos:
    Edam, Gouda, Enmental y Cheddar)
1 huevo
Sal
Nuez moscada
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra (para freír)

Para la mermelada de pimientos:
1 pimiento rojo
Azúcar (el 50 % de peso del pimiento)
Azafrán en hebra
100 ml de agua
Aceite de oliva virgen extra

(Para elaborar la mermelada, seguir este paso a paso)


Elaboración:
Tenemos que hacer una bechamel con aceite, harina, leche, sal, nuez moscada y pimienta. Le añadiremos cuando esté hecha el queso rallado y posteriormente la yema de huevo.
Yo lo he hecho con la Thermomix para ahorrarme el trabajo de remover constantemente. Este es el paso a paso que he seguido:

Ponemos en el vaso los 30 gr de aceite, y los ponemos a calentar 3 min, a temperatura varoma, velocidad cuchara.

Añadimos la harina y la sofreímos durante 4 minutos, temperatura varoma, vel 2 (para que remueva bien la harina)
 
Añadimos la leche, una cucharadita de sal, un poquito de nuez moscada y una pizca de pimienta. 

Mezclamos todo bien durante 6 seg, vel 7
 
Ponemos a cuajar la bechamel. Como hay muy poca cantidad, la tendremos hecha muy pronto: unos 4-5 minutos, 100º, vel 4 (hasta que veamos que ha espesado)
 
Añadimos el queso y mezclamos 30 seg, 100º, vel 2

Esperamos un par de minutos para que se temple un poco la masa y añadimos la yema de huevo. Lo mezclamos 30 seg, vel 2.

Ponemos la masa dentro de una manga pastelera. Si no tenemos a nadie que nos ayude, la ponemos dentro de una jarra o de un vaso de batidora para que se quede de pie y la llenamos. La cerramos bien y la dejamos enfriar para que la masa coja cuerpo. Es conveniente que esté en la nevera al menos una hora, pero podríamos hacerlo incluso el día de antes.

Sacamos la manga del frigorífico y cortamos el extremo de la manga con el grosor que queramos para nuestras croquetas.

Ponemos semillas de sésamo cubriendo el fondo de un plato

Vamos poniendo tiras de masa con la manga pastelera sobre las semillas, y cortamos con tijera cuando queramos parar.

Envolvemos bien toda la tira en el sésamo, y cortamos porciones de la longitud deseada. Yo las primeras las hice más grandes, del tamaño de una croqueta normal, pero luego decidí hacerlas más pequeñitas para cogerlas con mayor facilidad, ya que la cobertura que forma el sésamo no es tan sólida como la que tiene una croqueta normal envuelta en huevo y pan rallado.

Las freímos en abundante aceite de oliva virgen extra bien caliente, girándolas bien desde el primer momento para que se forme una cobertura crujiente y no se salga el queso.

Las sacamos de la sartén y las escurrimos bien de aceite sobre una rejilla.

Para emplatar, he puesto un poco de mermelada casera de pimiento rojo al azafrán  y encima una croquetita de queso y sésamo.

¡Listas para tomar!

 Aquí podéis ver la foto del corte, donde se aprecia lo cremoso que queda el queso:

¡Buen provecho!

16 junio 2014

Manzanas Árabes Rellenas


Otra vez estamos aquí con otro plato propuesto por el Restaurante Ruta del Veleta para su Reto Nazarí. En este caso se trata de unas deliciosas mazanas rellenas de carne de ternera y guisantes. Es un plato de los que combinan a la perfección el dulce y el salado. He hecho alguna pequeña variación respecto a la receta original, para adaptarlo a nuestros gustos: he usado manzanas golden en lugar de otras más ácidas, he salteado parte de la pulpa de la manzana junto con la carne y he hecho una salsita para acompañar con el resto de pulpa de manzana, ¡que en casa no se tira nada! 

Esta es la historia que nos cuentan en el Reto Nazarí:

 
El Reto Nazarí: La Vida Conocida O Las Manzanas Árabes Rellenas
Cuenta la leyenda, que un beduino llamado Harith, y vivía desde siempre en el desierto. Se desplazaba de un sitio a otro con su mujer Nafisa. Hierba seca para su camello, insectos, de vez en cuando un puñado de dátiles, un poco de leche: una vida dura y amenazada.
Sólo bebía el agua salobre que encontraba en los pozos enfangados.
Un día apareció un nuevo río en la arena. Harith probó aquella agua desconocida, que era amarga y salada, e incluso un poco turbia. Pero le pareció que el agua del verdadero paraíso acababa de deslizarse por su garganta.
Llenó dos botas de piel de cabra, una para él y otra el califa Harun al-Rasid, y se puso en camino hacia Granada. A su llegada, tras un penoso viaje, le contó su historia a a los guardias, según la práctica establecida, y fue admitido ante el califa.
Harith se postró ante el Comendador de los Creyentes y le dijo:
-No soy más que un pobre beduino, ligado al desierto donde el destino me ha hecho nacer. No conozco nada más que el desierto, pero lo conozco bien. Conozco todas la aguas que allí se pueden encontrar. Por eso he decidido traértela para que la pruebes.
Harun al-Rasid se hizo traer un cubilete y probó el agua del río amargo. Toda la corte lo observaba. Bebió un buen trago y su rostro no expresó ningún sentimiento. Se quedó pensativo un instante y entonces con fuerza repentina pidió que el hombre fuera llevado y encerrado, con la orden estricta de que no viese a nadie.
El beduino, sorprendido y decepcionado, fue encerrado en una celda. También ordenó que no se le sirviera el más prestigioso manjar de la corte, que por cortesía se servía a todos los presos.
-Lo que nada es para nosotros lo es todo para él. Lo que para él es el agua del Paraíso no es más que una desagradable bebida para nosotros. Pero tenemos que pensar en la felicidad de ese hombre -dijo el califa a las personas de su entorno, curiosos por su decisión.
Al caer la noche hizo llamar al beduino. Dio la orden a sus guardias de que lo acompañasen de inmediato fuera de la ciudad, hasta la entrada del desierto, sin permitirle ver ni el río, ni ninguna de las fuentes de la ciudad, sin darle otra agua que la suya para beber.
Cuando el beduino se iba del palacio en la oscuridad de la noche, vio por última vez al califa. Éste le dio mil monedas de oro y le dijo:
-Te doy las gracias. Te nombro guardián del agua del Paraíso. La administrarás en mi nombre. Vigílala y protégela. Que todos los viajeros sepan que te he nombrado para tal puesto.
El beduino, feliz, besó la mano del califa y regresó rápidamente a su desierto.
El plato que jamás probó Harith fue Las Manzanas Árabes Rellenas
Ingredientes:
12 manzanas ácido-dulce.
90 grs de guisantes.
1 cebolla picada.
3cucharadas de mantequilla.
500gr de ternera picada.
1 cucharita de canela.
Sal.
4 cucharaditas de vinagre de vino.
3 cucharadas de azúcar.
Elaboración:
Cortar en forma de tapadera la parte superior de la manzana y el tallo. Extraer la pulpa de las manzanas, dejando la piel con un grosor de medio centímetro. Cocinar los guisantes en agua sin sal hasta que estén tiernos. Freír la cebolla en dos cucharadas de mantequilla hasta conseguir dorarla, añadimos la carne hasta que se dore y después añadimos los guisantes (sin agua), la canela y condimentamos.
Acto seguido retiramos las tapas de las manzanas y las rellenamos de la mezcla, introducimos las manzanas en el horno durante 15 minutos a 160 grados.
Por otro lado ponemos el vinagre, la mantequilla restante, el azúcar y 4 cucharadas de agua en un cazo y ponemos a hervir.
Una vez hervido retiramos las manzanas del horno abrimos las tapas y rociamos el interior con la mezcla del vinagre y el azúcar, cerramos las tapas y volvemos a introducir en el horno, 10 minutos a 150 grados.



Y esta es mi versión, con algunas variaciones respecto a la original, como ya os he comentado:
Ingredientes:

3 manzanas golden
30 gr de guisantes
1 cebolleta pequeña
2 cucharadas de mantequilla
150 gr de ternera picada
1 pizquita de canela (casi nada)
Sal
1 cucharada de vinagre de manzana
1 cucharada de azúcar

Para la salsa de manzana:
Nata para cocinar
1 cucharada de azúcar
Sal
Pimienta blanca
Pulpa de las manzanas

Elaboración:
Cortamos en forma de tapadera la parte superior de la manzana, incluyendo el tallo. 

Extraer la pulpa de las manzanas, dejando la piel con un grosor de medio centímetro. Para ello, he usafo un descorazonador de manzanas y un sacabolas para ir reservando la pulpa que vayamos extrayendo.

Cocinamos los guisantes en agua sin sal hasta que estén tiernos. 

Freimos la cebolleta cortada muy pequñita en una cucharada de mantequilla hasta que empiece a dorar.

Agregamos  la mitad de la pulpa de las manzanas cortada en trocitos pequeños y la sofreimos también.

Añadimos la carne y la rehogamos bien.

Después, añadimos los guisantes (sin agua), la pizquita de canela y un poco de sal. 
(Le he puesto muy poquita canela porque en casa no nos gusta con los platos salados, pero quería darle el toque aunque fuera mínimamente) 

Acto seguido retiramos las tapas de las manzanas y las rellenamos de la mezcla.

Introducimos las manzanas en el horno durante 15 minutos a 160 grados. 

Por otro lado ponemos el vinagre, la otra cucharada de mantequilla, la cucharada de azúcar y 2 cucharadas de agua en un cazo y ponemos a hervir. 

Una vez hervido retiramos las manzanas del horno abrimos las tapas y rociamos el interior con la mezcla del vinagre y el azúcar, cerramos las tapas y volvemos a introducir en el horno, 10 minutos a 150 grados.

Mientras se acaban de asar las manzanas, preparamos una salsita con el resto de pulpa de manzana que nos queda. La ponemos en un cazo junto a una cucharada de azúcar y la salteamos a fuego fuerte. 

Cuando empiece a dorarse el azúcar, cubrimos las manzanas con nata para cocinar.

Lo trituramos bien y le añadimos un poco de sal y de pimienta blanca. Si estuviera excesivamente espeso, le añadimos un chorreoncito de leche. 

Lo ponemos de nuevo al fuego y le damos un ligero hervor. La he usado para emplatar, poniendo un poquito debajo de cada manzana para fijarlas en su posición. Pondremos el resto en una salsera para que cada comensal se sirva la cantidad que quiera.


 ¡¡Buen provecho!!