miércoles, 28 de enero de 2015

Serpiente de fresa y nata



Llevo  tiempo viendo por internet una foto que me llamaba muchísimo la atención: una serpiente decorada con fresas. No me he podido reprimir y la he tenido que hacer. Para no complicarme, lo he hecho usando hojaldre refrigerado. Es un postre muy sencillo y muy resultón, de los que me encanta hacer con niños. En casa no duró ni un asalto…


Ingredientes:

1 lámina de hojaldre (mejor rectangular)
½ Kg de fresas

Para la nata montada:
½ litro de nata para montar
    (mínimo 35,1 % de materia grasa)
100 gr de azúcar glas
     (suele ponerse 80 gr, pero a nosotros
      nos gusta más dulce)


Elaboración:

Lo primero que haremos será crear una plantilla para dar forma a la serpiente. Lo podemos hacer dibujándola en un folio y recortándola después. Hay que tener en cuenta que el hojaldre encogerá un poco al hornearlo, así que mejor no hacerla excesivamente estrecha. Yo tuve en cuenta el ancho de mis fresas y le añadí un poco más al ancho.


Extendemos la lámina de hojaldre.

Colocamos la plantilla encima y con un cuchillo recortamos la serpiente.

Recortamos también la segunda serpiente y retiramos el sobrante de hojaldre.

Pinchamos bien toda la superficie con un tenedor para que el hojaldre no suba mucho al hornearlo.

Y pintamos la superficie con huevo batido o leche. Aunque normalmente se suele hacer con huevo me daba pereza abrir un huevo sólo para esto, así que con la leche me apañé divinamente, teniendo en cuanta además que el hojaldre iba a quedar cubierto de fresas y nata y no se iba a lucir.

Horneamos el hojaldre como indique en el paquete. Yo lo puse en horno precalentado a 200º, con ventilador y calor arriba y abajo. Lo horneamos hasta que esté doradito (lo tuve unos 10 minutos)



Mientras se enfría, tenemos que montar la nata. Sólo hay que tener en cuenta algunas cuestiones para que nos salga bien. Yo uso la Thermomix para que me sea más fácil y cómodo. La nata debe estar muy fría. Podemos incluso meterla media hora antes de montarla en el congelador. El vaso también debe estar bien frío. Si lo hemos usado justo antes y no está del todo frío podemos picar unos hielos y lo secamos bien.
La nata debe tener como mínimo 35,1 % de grasa para que monte correctamente.
Para 500 ml de nata es mejor poner la mariposa. Algunas veces la he montado con el azúcar glas incorporado, pero para evitar problemas es mejor hacerlo al final, porque además al ser azúcar glas se integra sin ningún problema.

Antes de abrir la nata, agitamos bien el brick. Es incluso conveniente abrir toda la parte superior del envase para que al volcarla nos aseguremos que lo hemos vaciado completamente y no ha quedado parte de la grasa pegada en el fondo o las paredes.

Vaciamos el brick en el vaso frío de la Thermomix con la mariposa puesta. Si queremos, podemos incluso añadir una cucharada de queso tipo Philadelpia para que la nata quede más firme (yo esta vez no se la he puesto). Lo vamos a batir al 3 ½. No vamos a programar tiempo, pero no le quitaremos el oído de encima. Dependiendo de la grasa de la nata o de lo fría que esté, puede tardar desde 1 minuto hasta varios, así que mejor estar pendiente hasta que oigamos que cambia el sonido y comprobemos que está montada la nata.

Una vez esté montada, quitamos la mariposa, añadimos el azúcar glas y lo mezclamos con una espátula con movimientos envolventes.

En nuestro caso, nos hace falta mucha menos nata para nuestra serpiente de la que hemos montado, pero ya que estamos en temporada de fresas y está tan rica no vamos a tener más remedio que aprovecharla… ;)

Y ahora vamos con el montaje de la serpiente:

Ponemos la una de la serpientes de hojaldre sobre el plato de presentación.

Cubrimos con un poquito de nata.

Ponemos una capa de rodajas de fresa.

Cubrimos con la otra serpiente de hojaldre.

La cubrimos de nata y empezamos a colocar las rodajas de fresa, mejor si están cortadas de forma longitudinal para que terminen en pico, desde la parte de la cola hacia la cabeza.

Cogemos la fresa que hayamos elegido para la cabeza y hacemos un cortecito en V para simular la boca, en la que pondremos un trocito de hoja de otra fresa que simulará su lengua.

Hacemos los ojitos de la serpiente con un poquito de chocolate derretido.

Y colocamos la fresa en la serpiente.
La inmortalizamos y ¡a comerrrrr!

¡Buen provecho!

domingo, 25 de enero de 2015

Cuencos de chocolate o donburi de chocolate



Hoy vuelve a ser último domingo de mes, así que la panda de ladronzuelos volvemos a tomar impunemente nuestro botín en nuestro reto mensual del AsaltaBlogs. Este mes nos ha tocado asaltar el blog de una malagueña llamada Isa: Azucar-glass. A pesar del nombre del blog podemos encontrar en él recetas de lo más variado, tanto dulces como saladas, muchas de ellas elaboradas con productos malageños. 

La receta que he elegido ha sido: tazas de chocolate con chantilly. Estos cuencos de chocolate los había hecho alguna vez desde que se los vi hacer a Javier en la Escuela de cocina Javier Vilchez allá por marzo de 2012. Javier les llamó “Donburi de chocolate” por la similitud con los cuencos japoneses que tienen ese nombre.

Estos cuencos son muy fáciles y divertidos de hacer, sobre todo si dejamos que los niños participen: globos y chocolate, ¿puede haber mejor combinación para un niño?

En mi caso he utilizado los cuencos de chocolate para abrir en casa la temporada de fresas (que por cierto, a mi me parece que cada año se adelanta un poco más, aunque igual es fruto de la edad que ya va teniendo una…). Pero estos cuencos los podemos utilizar como recipiente de un montón de cosas: helados, gominolas, bombones, macedonia de frutas, mousses, cremas…. Podemos rellenarlas con lo que queramos siempre y cuando, ¡eso sí!, esté frío para no derretir el chocolate. ¡Y lo mejor es que no lo tendremos que fregar después!

 

Ingredientes:   (Para 6 cuencos)

250 gr de chocolate de cobertura
Globos pequeños (de los de agua)




Elaboración:

Para elaborar estos cuencos tendremos que fundir el chocolate, mojar la parte inferior de los globos en ese chocolate y dejarlos secar para que queden con esa forma.

El chocolate lo podemos fundir de varias maneras:

·        Al baño María a fuego medio-bajo hasta que esté bien derretido
·  En el microondas: Pondremos el chocolate troceado en un recipiente apto para microondas. La primera vez programaremos un minuto, y luego seguiremos derritiendo el chocolate en intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez hasta que quede bien derretido.
·     En Thermomix: En esta ocasión, esta es el aparato que he utilizado. Resulta muy útil para esta tarea porque nos permite controlar muy bien la temperatura y evita que se pueda quemar el chocolate. 

Este es el procedimiento que yo he seguido:

Inflamos los globos procurando que todos tengan el mismo tamaño y les hacemos un nudo en el extremo.

Los lavamos bien con agua y jabón y los secamos bien con un paño para queden completamente secos y no tengamos problemas con el chocolate.

Ponemos el chocolate partido en onzas en el vaso de la Thermomix. Lo trituramos 10 seg, vel 7

Para derretir ese chocolate pulverizado programamos 4 min, 37º, vel 3

Con una espátula de silicona rebañamos lo que haya quedado en las paredes y en las cuchillas y programamos 1 min, 50º, vel 3. Así conseguiremos que el chocolate quede un poquito menos denso y tenga la textura perfecta para que se adhiera bien al globo.

Ponemos una hoja de papel de horno sobre una bandeja, y con ponemos una cucharada de chocolate derretido para formar la base de cada uno de los cuencos que vamos a hacer.

Mojamos cada globo en el chocolate derretido, girándolo bien para que se forme una capa uniforme. La capa no debe ser excesivamente fina para que los cuencos tengan cierta consistencia.

Colocamos cada globo untado en chocolate sobre cada una de las peanas que habíamos preparado antes.

Los ponemos a enfriar en el frigorífico hasta que el chocolate endurezca completamente (como mínimo una hora). Al endurecer veremos que el chocolate pierde el brillo.

Ahora tenemos que hacer desaparecer los globos. No es nada recomendable explotarlos a las bravas, porque podríamos romper los cuencos con la explosión. Lo mejor es utilizar unas tijeras y hacer un pequeño corte junto al nudo. El globo se va desinflando rápidamente pero sin explotar. Al perder todo el aire sólo tendremos que despegar con los dedos el globo desinflado y ya tenemos nuestro cuenco listo para ser rellenado. Si no lo vamos a usar inmediatamente es mejor guardarlos en la nevera para que no se derritan.

Yo los he servido con un poquito de chantilly:

Y unas fresitas en rodajas:

En casa han triunfado. A mi hija le ha encantado lo de los globitos, porque su pasión por el chocolate ya venía de serie.
 
¡Buen provecho!

sábado, 10 de enero de 2015

Brazo de gitano decorado (o swiss roll)




Hoy os traigo un brazo de gitano decorado que hice para mi hija como tarta celebrar su cumpleaños en casa. Se conoce también con el nombre de swiss roll. Tenía muchas ganas de hacerlo hace tiempo y aproveché la ocasión. Hay que hacer una plancha de bizcocho con la decoración elegida, mojarlo con un poco de almíbar (el mío, de dulce de leche) y ponerle algún relleno (en mi caso, una crema pastelera de chocolate, que es lo que más le gusta del mundo mundial a la cumpleañera). Yo he utilizado por comodidad la Thermomix tanto para la masa de bizcocho como para la crema pastelera de chocolate, pero podéis hacerlo como tengáis costumbre si no tenéis la maquinita.

 
Ingredientes:
 
Para la plancha de bizcocho:
4 huevos M (o 3 huevos XL)
120 gr de azúcar
1 sobre de levadura Royal (16 gr)
120 gr de harina
1 pizquita de sal

Para el almíbar de dulce de leche:
100 gr de agua
100 gr de azúcar
1 cucharada de dulce de leche

Para la crema pastelera de chocolate:
500 gr de leche fría
3 yemas grandes (o 4 pequeñas)
1 cucharada de vainilla
50 gr de Maizena
130 gr de azúcar
2 cucharadas de cacao puro en polvo (20 gr)

Necesitamos además una plantilla hecha con el ordenador con el dibujo elegido para decorar nuestro brazo de gitano. De esta forma, nuestros dibujos serán todos del mismo tamaño y estarán situados a la misma distancia. Yo he elegido estos corazones:


Elaboración:
Lo primero que vamos a elaborar es el almíbar de dulce de leche, para que no esté caliente cuando se lo pongamos al bizcocho:
Ponemos en un cazo el agua y el azúcar y lo llevamos a ebullición. Dejamos que hierva, a fuego medio durante 2 o 3 minutos, removiendo bien de vez en cuando para que el azúcar se disuelva bien.
Retiramos del fuego y añadimos una cuchada de dulce de leche. Lo removemos bien para que se integre completamente. Dejamos enfriar.


Para elaborar la plancha de bizcocho:
Lo primero que hacemos es precalentar el horno a 200º, calor arriba y abajo con ventilador.
Ponemos en el vaso de la Thermomix, con la mariposa, los 4 huevos y los 120 gr de azúcar. Batimos a 37º, 5 min, vel 3 ½.


Volvemos a programar otros 5 min, vel 3 ½, pero esta vez sin temperatura para acabar de blanquear los huevos con el azúcar.

Mezclamos la harina, el sobre de levadura y la pizquita de sal y los tamizamos.

Añadimos esta harina tamizada al vaso de la Thermomix y mezclamos con los huevos 4 seg, vel 2.

Probablemente quedará parte de la harina sin mezclar, pero terminamos de hacerlo a mano. Quitamos la mariposa y con una espátula de silicona removemos con movimientos envolventes para no bajar los huevos que hemos montado.

Vamos a utilizar una pequeña parte de esta masa para decorar el brazo de gitano, por lo que retiramos un par de cucharadas a un cuenco. En mi caso, como sólo quería hacer corazones de un solo color, añado una pequeña gota de colorante en gel a la masa (yo, de color rosa), y remuevo bien hasta integrarlo. 

Para hacer la decoración, podemos usar un biberón de cocina como he hecho yo. También podríais usar una manga desechable con una boquilla del 3 o el 4 o simplemente usar una bolsa de las de cierre zip de congelar y cortar una esquinita para que salga la masa.

Usamos la plantilla de corazones que pondremos debajo del papel de horno o del mantel de silicona. Yo he usado éste último porque tengo uno que es bastante transparente y permite ver la plantilla al ponerla debajo. No es imprescindible usar silicona en lugar de papel de horno, pero la superficie del brazo de gitano va a quedar más uniforme y sin los pliegues que se suelen hacer con el papel, sobre todo teniendo en cuenta que la parte del bizcocho que se va a lucir es precisamente la que pega a la bandeja. Debemos también tener cuidado de dejar bien centrados los corazones.

Dibujamos los corazones, con cuidado de no salirnos de los contornos y de rellenar bien de masa sin dejar ningún hueco.


Si volcáramos el resto de masa de la plancha de bizcocho se mezclaría con la de los corazones y éstos no quedarían bien definidos. Para fijarlos bien tenemos dos opciones: meter la bandeja en el congelador durante unos 10 minutos o bien hornear los corazones durante 1 minuto o 1 ½ minutos. Yo he optado por esta segunda opción.

Sacamos la bandeja del horno y dejamos que repose un poco para no verter el resto de masa sobre la bandeja tan caliente. 


Ponemos el resto de masa sobre los corazones, Si queremos evitar que la masa se desborde, podemos hacer una especie de “muro” alrededor del mantel de silicona con unas tiras de papel de horno.

Repartimos bien la masa por toda la superficie para que la plancha quede lo más uniforme posible.

Bajamos la temperatura del horno a 180º y horneamos durante 8 o 10 minutos, hasta que veamos que el bizcocho empieza a dorar, pero sin que dore demasiado. A pesar de estar en horno poco rato, el bizcocho quedará perfectamente hecho al ser una capa tan finita.

Preparamos un paño de cocina limpio y espolvoreamos con un poco de azúcar glas para evitar que el bizcocho se pegue. Lo hacemos así por ser un brazo de gitano dulce. Si fuera salado, humedeceríamos ligeramente el paño de cocina.

Sacamos del horno y en cuando consigamos no quemarnos despegamos con mucho cuidado el papel del horno o el mantel de silicona.  Cuando hayamos conseguido despegarlo, ponemos la plancha de bizcocho sobre el paño de cocina, con los corazones hacia abajo en contacto con el paño.

Enrollamos con cuidado el bizcocho aún templado sobre el paño, para que se enfríe enrollado y tome esa forma sin agrietarse. Lo dejamos así hasta que está completamente frío.

Mientras, hacemos la crema pastelera de chocolate:

Ponemos en el vaso de la Thermomix la leche fría, las yemas, el azúcar y la cucharada de vainilla. Lo mezclamos 10 seg, vel 4. Incorporamos también la maizena y  lo volvemos a mezclar 10 seg, vel 4.
Para hacer la crema pastelera, programamos 7 minutos, 90º, vel 4.
Añadimos el cacao en polvo y programamos 1 min, vel 4
La ponemos en un recipiente cubriendo la superficie con papel film (debe estar en contacto directo con la crema para que no forme costra). Mientras se templa un poco, pero sin que llegue a cuajar, seguimos con el montaje del brazo de gitano.

Lo desenrollamos y cortamos con un cuchillo el extremo que cerrará por fuera el brazo de gitano. Lo cortamos en un ángulo de 45º para que quede mejor al enrollarse. Pincelamos ligeramente la superficie con el almíbar de dulce de leche. No debemos poner mucha cantidad para que no se empape en exceso y no se nos manche la parte externa del brazo de gitano.

Extendemos la crema pastelera por toda la superficie y la extendemos bien, pero dejando una zona si rellenar el lado que va en la parte externa, ya que al enrollar el brazo se irá extendiendo la crema y nos sobraría.

Lo enrollamos, apretando bien con las manos para que quede bien el relleno y con buena forma el brazo. Cortamos los dos extremos para que queden más uniformes y se aprecie mejor el relleno.

Podemos espolvorear la parte superior con un poco de azúcar glas.

Y así acabó este brazo de gitano,  con las 10 velitas, una por cada año que cumplió mi hija...

 
¡Buen provecho!