domingo, 29 de diciembre de 2013

Magdalenas Xavier Barriga




Ha llegado de nuevo el último domingo del mes (y en este caso, del año), y con él vuelve el Asaltablogs. Este mes, con motivo de las fiestas navideñas, el asalto lo hemos realizado de una manera especial: hemos hecho un “asaltador invisible” en el que todos asaltamos y todos somos asaltados. A mi me ha correspondido asaltar el blog de Magdalena De la huerta a la cazuela. Es un blog muy variado con el que incluso llegué a compartir botín en el mes de agosto con la receta de Marmitako, y que ha sido un placer explorar con detenimiento y tranquilidad. A pesar de tentarme varias de sus propuestas, entre ellas muchas muy propias de estas fechas navideñas, al final he hecho honor a su dueña y me he quedado con unas fantásticas magdalenas, las sobradamente conocidas de Xavier Barriga. Quedan espectaculares, así que estoy encantada de incluirlas en mi blog para tener la recetilla siempre a mano. Es que aunque estemos en Navidad, unas buenas magdalenas son unas buenas magdalenas…

 

Ingredientes:
2 huevos  XL o 3 medianos (125 gr de huevo)
175 azúcar
60 ml leche
190 ml aceite (yo uso aceite de oliva virgen)
210 g harina de repostería
1 sobre de levadura Royal
Una pizca de sal
Ralladura de 1 limón
½ cucharadita de canela
50n gr de pepitas de chocolate (opcional)




Elaboración:
El paso a paso con fotografías lo he realizado usando mi KitchenAid, pero previamente os voy a explicar como hacer la masa con Thermomix:

Ponemos en el vaso la harina, la levadura, la piel de limón y un pellizco de canela. Trituramos 30 seg., vel. 5-10. Retiramos la mezcla en un bol y reservamos.

Ponemos la mariposa en las cuchillas. Incorporamos los huevos y el azúcar y programamos durante 3 min, 37º, vel 3,5. Cuando termine, volvemos a programar durante otros 3 min, vel 3,5 sin temperatura.

Añadimos la leche, el aceite y la sal, y mezclamos 15 seg, vel 2,5.

Retiramos la mariposa e incorporamos la harina con levadura aromatizadas al vaso de la Thermomix y mezclamos durante 15 seg, vel 2. Si no se ha integrado bien la harina, terminamos de hacerlo a mano con una espátula.


Para hacer esta misma masa con la KitchenAid, seguiremos el siguiente procedimiento:

Ponemos los huevos y el azúcar en el bol

Mezclamos con las varillas primero a baja velocidad, y cuando se vayan integrando subimos la velocidad. Debemos batirlos unos 5 minutos.

Añadimos la leche y el aceite, y mezclamos 3 minutos.

Añadimos la harina tamizada, el sobre de levadura, la sal, la canela y la ralladura de limón. Mezclamos 4 minutos a velocidad baja.

Ponemos la masa en un Tupper y la dejamos en la nevera como mínimo 1 hora para que se hidrate la harina. Podemos dejarla toda la noche e incluso durante 24 h.

Al sacar la masa de la nevera,  precalentar el horno a 250º, calor arriba y abajo con turbo si es posible. Removemos bien la masa para que desaparezcan las burbujas que se han formado.

Como en este momento decidí incorporar pepitas de chocolate, las añadí a la masa y mezclé con una espátula, aunque hubiera sido mejor incorporarlas antes de dejar reposar la masa en la nevera para que no se fueran al fondo al hornear las magdalenas.

La masa de esta receta es bastante espesa, por lo que para mi es más fácil rellenar las cápsulas usando una manga pastelera. Para que me sea más fácil poner la masa en la manga cuando no dispongo de pinche, utilizo una jarra alta para que me la sujete.

Ponemos las cápsulas de papel dentro de flaneras individuales de aluminio o en bandejas metálicas de magdalenas o cupcakes. De esta forma, las magdalenas crecerán a lo alto y no a lo ancho, y quedarán “de alto copete”. Llenamos las cápsulas a ¾ de su capacidad.

Espolvoreamos con un poco de azúcar en cada una de ellas, pero sin pasarnos mucho, porque el peso del azúcar impedirá que suban con facilidad.

Cuando el horno alcanza los 250º metemos las magdalenas y bajamos la temperatura a 180º durante unos 15-18 minutos. A mucha gente no les gusta hornearlas usando el aire porque consideran que tuerce el copete. En mi caso, me suben más y mejor cuando las horneo con el aire puesto. Lo que sí que es fundamental es no abrir la puerta del horno hasta que no hayan subido del todo y estén doradas, porque se bajarían y no volverían a subir más.
Cuando están bien doraditas, las sacamos del horno y las dejamos reposar 2 o 3 minutos dentro de las flaneras de aluminio.

Pasado ese tiempo, las sacamos de las flaneras y las ponemos a enfriar sobre una rejilla.

Quedan muuuuy esponjosas y realmente deliciosas.
Mirad el corte tan bueno (aunque se hayan bajado las pepitas de chocolate al fondo):

¡Buen provecho!



sábado, 14 de diciembre de 2013

Árbol de Navidad de hojaldre y nocilla


Como estamos en vísperas de la Navidad, ya estamos todos pensando en los menús para las fiestas, que para muchos se presentan con muchas más dificultades de las que deberían. Por eso, me ha parecido más que acertarda la iniciativa de Helena del Valle de crear un blog de recetas solidarias para Navidad  #RecetasSolidariasParaNavidad. Nos propone que aportemos recetas con bajo coste económico pero con una presentación festiva para poder celebrar las fiestas aunque las condiciones económicas no permitan lujos extra.
Así que me ha parecido acertado presentar este arbolito navideño, en el que necesitamos pocos ingredientes, todos muy asequibles, y con una presentación apropiada para la Navidad. Es un postre fácil y delicioso para niños (y no tan niños…)

Ingredientes:
Una plancha de hojaldre rectangular
      (he usado la refrigerada del Lidl)
Un bote de Nocilla
     (o la marca que nos guste)
Un huevo para pintar

Elaboración:
Precalentamos el horno a 190º
Desenrollamos la plancha de hojaldre y untamos toda la superficie con la nocilla

Doblamos la plancha por la mitad, de forma que quede por la parte de dentro la nocilla

Cortamos la parte del tronco del arbolito:

El pico de arriba:

Y las ranuras de las ramas a ambos lados:

Vamos retorciendo una a una cada una de las ramas del arbolito:
Si no queréis que se salga un poco la nocilla y se esparza más de lo debido, lo podemos meter un ratito en el frigorífico para que nos sea más fácil de manipular (lo que, como podéis ver, yo no he hecho)


De los recortes, podemos sacar una estrella para poner en la parte de arriba del árbol

¡Y aquí no se tira nada! Hacemos tiras de esos recortes y los retorcemos también un poco. Los colocamos en la bandeja del horno junto al árbol.

Pincelamos todo el hojaldre  con el huevo batido:

Horneamos a 190º hasta que la superficie esté doradita (en mi horno, unos 13-15 minutos)

Cuando se haya enfriado, lo despegamos bien del papel de horno, quitando bien con las manos los sobrantes de nocilla, que estarán más tostados de la cuenta.
Por último, espolvoreamos con azúcar glas para que parecezca nevado.

Si queremos un árbol más grande, sólo tenemos que utilizar dos planchas de hojaldre, untar con nocilla una de ellas y poner la otra encima. A partir de ahí, seguiríamos el mismo proceso.

¡Buen provecho!

martes, 10 de diciembre de 2013

Bollicaos caseros



  
Como algunos sabéis, para mi cumpleaños me trajeron una compañera para mi querida Thermomix: una amasadora KitchenAid. Estamos conociéndonos poquito a poco. Esta es la primera entrada que publico hecha con KitchenAid, con un resultado más que satisfactorio. De todas formas, también explico como lo amasaría con Thermomix.
Son unos deliciosos bollicaos caseros que las mamás les damos con mucha más tranquilidad a nuestros hijos (y a algunos no tan pequeños…). La única pega es que me salieron con poco relleno. La próxima vez los rellenaré con más cantidad, o incluso me planteo inyectarles algo más de chocolate una vez que estén horneados… ¡Todo se andará!
La receta la he sacado de cocinando con Kisa, ya que me gustó mucho que usara buttermilk en la masa.
 

Ingredientes: (salen unas 16 unidades)
250 ml de buttermilk
      (usaremos 250 ml leche + ½ limón)
40 gr de azúcar
2 huevos
550 gr de harina de fuerza
1 sobre de levadura de panadero
10 gr de sal
60 gr de mantequilla en pomada
Aceite de oliva para las manos y el bol
Nocilla o Nutella (para rellenar)
Un poquito de leche para pincelar


Voy a aprovechar para contaros un truquillo con respecto a la mantequilla "a temperatura ambiente o en pomada". Hay muchas veces que se nos olvida sacar la mantequilla con la antelación suficiente para que tenga esa consistencia. La solución es facil: con un rallador (de los que usamos para rallar el tomate) rallamos la mantequilla. En un instante tendrá con la consistencia deseada.
 Elaboración:
Si no hemos encontrado buttermilk, lo haremos en casa:
Ponemos 250 ml de leche tibia en un vaso, y añadimos el zumo de ½ limón. Removemos y lo dejamos reposar unos 10 minutos (tendrá aspecto de leche cortada)


En la KitchenAid, pondremos el buttermilk, el azúcar, los dos huevos semi batidos, la harina, la levadura a un lado, la sal al otro y, por último, la mantequilla. 

Amasamos con la pala a velocidad 1 durante 2 o 3 minutos. 

Cambiamos la pala por el gancho y amasamos 10 minutos más a velocidad 2.

Nos untamos las manos de aceite para sacar la masa del bol. Lo limpiamos bien y lo pincelamos con aceite de oliva para hacer la primera fermentación dentro de él.

Ponemos dentro la masa y cubrimos bien con papel film. La dejamos levar al menos 1 hora (hasta que veamos que dobla el volumen).

(Si los quisiéramos hacer con la Thermomix, deberíamos poner todos los ingredientes en el mismo orden que con la KitchenAid, mezclarlos unos segundos a velocidad 4 y luego amasar 4 minutos en velocidad espiga. Lo dejaríamos levar en el vaso hasta que salga por el bocal)
 
Sacamos la masa a la encimera y apretamos un poco con las manos para desgasificarla.

Cortamos la masa en porciones de unos 60-65 gr.

Estiramos con el rodillo cada bolita de masa sobre un poco de harina.

Ponemos una buena cucharada de nocilla (mejor si está bien fría) sobre cada disco de masa, y cerramos bien por los cuatro lados. (puse poca cantidad de nocilla en los de la foto y no quedaron demasiado rellenos; es mejor poner un poco más)

Boleamos un poco por la parte de la unión, y le damos la vuelta.

Los ponemos sobre papel de horno, haciendo unos pliegues en cada fila para que no se junten unos con otros en el segundo levado ni en el horneado.


Los tapamos bien con un trapo y los dejamos levar de nuevo durante 1 hora o hasta que doblen el volumen.

Precalentamos el horno a 200º.

Pincelamos los bollicaos con leche. También se pueden pintar con huevo, pero para mi gusto en el caso de los bollicaos quedan demasiado brillantes.

Pulverizamos bien el horno caliente con agua para generar humedad.

Bajamos la temperatura a 180º y los horneamos durante unos 10 o 15 minutos, hasta que los veamos doraditos.

Una vez estén hechos los dejamos enfriar sobre una rejilla. Si queremos que queden muy blanditos,  metemos la rejilla con los bollicaos en una bolsa hasta que se enfríen.

Estos bollos deben comerse lo más recién hechos que podamos. Es conveniente congelar los que no vayamos a usar en cuanto estén fríos. Para comerlos, sólo tendremos que ponerlos unos 20 segundos por cada cara en el microondas.

Aquí podéis ver el corte (algo escaso de relleno):
 
¡Buen provecho!