03 septiembre 2012

Costillas en salsa barbacoa




Después del parón de vacaciones, vuelvo con una receta de las de "sólo de vez en cuando", que ya se sabe que de este tipo de comidas no se puede abusar.  Estas costillas se cocinan primero en una bolsa de horno (en mi caso, al vapor en Thermomix) y una vez que la carne está bien tiernita se dora al horno para que se forme una bonita cubierta algo tostadita. En esta ocasión no he hecho yo la salsa barbacoa, porque me encanta el toque de la de la marca Hunt's, aunque eso lo dejo al gusto del condumidor...


Ingredientes:
1 Kg de costillas de cerdo
1 bote de salsa barbacoa Hunt's
Miel
Sal
Pimienta
Bolsas de asar


Elaboración:
Lo primero que vamos a hacer es cocinar las costillas en las bolsas de asar. Yo lo he hecho en Thermomix así:
Ponemos 2 l. de agua en el vaso y calentamos a temperatura Varoma unos 10 minutos (hasta que comprobemos que el agua ha alcanzado esa temperatura). Mientras tanto, vamos preparando la carne.

Salpimentamos las costillas.
Las untamos bien con la salsa barbacoa
Y les añadimos una cucharada de miel
Metemos las cosilas en las bolsas de asar, y cerramos bien.
Colocamos las dos bolsas en el varoma, a temperatura varoma, 60 minitos, velocidad 1.
Pasado ese tiempo, paramos la máquina y abrimos la tapa del varoma hacia delante, para no quemarnos. Damos la vuelta a las bolsas de las costillas para que se cocinen bien por el otro lado. Comprobamos que sigue quedando agua suficiente (es conveniente que haya al menos un litro o incluso un poco más). Volvemos a programar otros 60 minutos, temperatura varoma, vel 1.
Cuando aún falten unos 10 minutos, enendemos el horno con grill a 200º C.
Cuando termine el tiempo programado volvemos a destapar el varoma con mucho cuidado de no quemarnos.
Volcamos el contenido de las bolsas en una fuente de horno. Gratinamos unos 15 minutos por cada lado, en primer lugar por la parte de debajo para terminar con la de arriba, regando de vez en cuando para que no se reseque. 
Deben quedar bien doraditas pero hay que vigilar que no se quemen.
Si la salsa quedara demasiado líquida, debemos reducirla en un cazo al fuego.



Aquí podéis ver lo doraditas que quedan por fuera y lo jugositas por dentro.
 

En este caso, las he acompañado de unas cebollitas caramelizadas y una ensalada de arroz.
¡Buen provecho!

24 julio 2012

Galletas de Mensaje en una galleta (MEUG)

Estas últimas semanas he estado realizando un taller de galletas online con Miriam y Estíbaliz, las chicas de "Mensaje en una galleta". Me he divertido muchísimo y he aprendido un montón. Os voy a enseñar una muestra de lo que he hecho durante el curso.

En primer lugar, nos explicaron como hacer unas exquisitas galletas de mantequilla, y tuvimos que hacerlas redondas en varios tamaños (a ver si conseguíamos que fueran realmente redondas) y con las formas variadas que quisiéramos.




Hicimos también unas  deliciosas galletas de chocolate que son una auténtica perdición:

Luego pasamos a decorarlas con glasa, usando distintas técnicas: 

Wet on wet:






 Marbling o efecto marmol:


 Wet on dry:




Sanding sugar:


Luego, pasamos a las filigranas:


Y a las galletas con masa coloreada:


Y como no es cuestión de tirar nada, con los restos me hice unas galletas abstractas:


Y por último, los volúmnes, con los que conseguimos galletas muy muy bonitas:






Espero que os hayan gustado. Yo me lo he pasado pipa y he aprendido muchísimo sobre galletas. Ha sido una suerte poder hacer el taller con ellas.

18 julio 2012

Gazpacho de cerezas (Thermomix)








Antes que termine por completo la temporada de cerezas me había propuesto probar este gazpacho. Algunos sólo ponen cerezas en lugar de tomate. Yo lo que hago es quitar parte de tomate y sustituirlo por cerezas. El resultado es casi el de un gazpacho normal, pero con un cierto aroma a cerezas y un toque algo dulce muy agradable.

En cuanto al pan, cuando el gazpacho lo hago en la Thermomix, prefiero no ponerle. Me gusta más espesarlo a base de tomate que a base de pan pero, como todo, es cuestión de gustos…

Ingredientes:
300 gr de cerezas
600 gr de tomates de pera maduros
1 trocito de pimiento verde
1 pepino pequeño
1 diente de ajo
Vinagre de manzana
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Opcional: un trozo de pan (yo no le pongo)
Agua y/o cubitos de hielo

Elaboración:
Lo primero que tenemos que hacer es deshuesar las cerezas. Para ello, las abrimos por la mitad con un cuchillo y con la mano les sacamos el hueso.

Ponemos en el vaso de la Thermomix el tomate en trozos grandes, el pepino pelado, el diente de ajo sin la parte central, el trocito de pimiento y las cerezas deshuesadas. Añadimos aceite, vinagre y sal al gusto. Vamos subiendo poco a poco de velocidad hasta llegar a la máxima, triturándolo todo durante 2 minutos.

Si queremos que el gazpacho esté fresquito en el acto, le añadimos una bandeja de cubitos de hielo. De nuevo, vamos subiendo la velocidad poco a poco (es conveniente cubrir la tapa con un paño para evitar salpicadutas) hasta llegar a la máxima. Lo trituramos un minuto aproximadamente (hasta que no escuchemos el ruido de los cubitos de hielo porque ya se han triturado). 

Si nos gusta más líquido, podemos añadirle en lugar del hielo o además del hielo, la cantidad de agua fresquita que consideremos oportuno. Yo en este caso lo he dejado espesito, porque era para tomar con cuchara.
Probamos, y si hace falta rectificamos de sal o de vinagre.

¡Listo para servir!











16 julio 2012

Bizcocho de buttermilk, claras y Aceite de Oliva Virgen Extra

Últimamente he estado experimentando con el buttermilk, la verdad es que con resultados bastante satisfactorios. Estamos intentado reducir en casa el colesterol, así que hice esta versión de bizcocho en la que no utilicé yemas de huevo ni mantequilla, sino sólo claras de huevo y AOVE (Aceite de oliva virgen extra). El resultado ha sido más que bueno: un bizcocho bastante húmedo y jugoso, y muy esponjoso. 
El buttermilk lo he encontrado en el Lidl, aunque a veces no se encuentra facilmente. Se puede hacer facilmente en casa con leche templada a la que se le añade una cucharada de zumo de limón o de vinagre y se deja reposar unos 10 minutos hasta que tenga aspecto de leche cortada (podéis ver las fotos en esta receta)

Ingredientes:
6 claras de huevo
1 puntita de cremor tártaro (opcional)
200 gr de azúcar (250 gr si sois muy golosos)
100 gr de Aove (Aceite de oliva virgen extra)
250 gr de harina con levadura (bizcochona)
½  cucharadita de levadura
½ cucharadita de bicarbonato
¼ de cucharadita de sal
200 gr de buttermilk
1 y ½ cucharada de extracto de vainilla
Opcional: azúcar para espolvorear por encima

Elaboración:
Precalentamos el horno a 160º (con ventilador).
Batimos a punto de nieve las claras con una puntita de cremor tártaro para darle estabilidad. Yo lo he hecho en Thermomix, con la mariposa, 3 min, vel 3, agregando el cremor tártaro a la mitad del tiempo, cuando las claras empiezan a estar montadas ligeramente.

Añadimos el azúcar y volvemos a batir bien (en TMX: 3 min, vel 3)

Agregamos el aceite de oliva poquito a poco y seguimos batiendo (TMX: programamos 1 min, vel 3 y lo vamos incorporando en hilo).

Por otro lado, vamos a mezclar bien los ingredientes secos (harina, levadura, bicarbonato y sal).

En otro recipiente, mezclamos el buttermilk y la esencia de vainilla.

Debemos incorporar a la mezcla de claras con azúcar y aceite los ingredientes secos y la mezcla del buttermilk. Los iremos incorporando de forma alternativa, mezclándolos bien a velocidad baja, empezando y terminando por los ingredientes secos, es decir, los ingredientes secos los agregaremos en 3 veces y  el buttermilk en 2:
1/3 secos – ½ buttermilk – 1/3 secos – ½ buttermilk . 1/3 secos
En thermomix, mezclamos 20 seg, vel 3 cada vez que incorporamos tanto los secos como el buttermilk.

Acabar de mezclar todos los restos de las paredes con una espátula.
Verter la mezcla final en un molde.

En esta ocasión, como el bizcocho era para comerlo tal cual, sin rellenarlo ni cubrirlo con nada, lo he espolvoreado generosamente con azúcar para crear una costrita dulce por encima.

Horneamos a 160º entre 30 y 45 minutos (como siempre, depende del horno y de lo que diga el palo de brocheta).

De todas formas, si debemos seguir con el horneado cuando ya han pasado 30 minutos, es recomendable cubrir  con papel de horno o de alumnio el molde para que no se nos tueste demasiado la superficie.

Este es el resultado final:
Y aquí vemos las fotos del corte:


¡Buen provecho!