10 julio 2011

Solomillo ibérico relleno de chorizo









Ingredientes:
2 solomillos ibéricos (unos 800 gr)
150 gr de chorizo fresco
2 huevos cocidos
1 vaso de vino blanco
3 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Sal y pimienta
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de harina




Elaboración: 
Con un cuchillo bien afilado, abrimos el solomillo con si fuera un tríptico: primero hacia un lado (de 1/3 del grosor total), sin llegar al final
Y luego cortando la parte que queda más gruesa hacia el otro lado, de nuevo sin llegar al final
De esta forma conseguimos un único filete de cada solomillo de grosor uniforme 
Para el relleno, quitamos la tripa al chorizo y lo desmenuzamos. Picamos muy chiquitito uno de los dientes de ajo y lo añadimos al chorizo.
Picamos también en trocitos muy pequeños los huevos codidos y lo agregamos a la mezcla anterior
 Mezclamos todo muy bien
Salpimentamos por ambas caras los filetes de solomillo
Ponemos el relleno en la parte central
Y enrollamos bien el solomillo alrededor, apretando bien con las manos el relleno para que quede en el centro
Atamos bien los solomillos con hilo de bridar (si quieres ver un video de cómo hacerlo correctamente, pincha aquí)
En una sartén en la que quepan los solomillos, ponemos un poco de aceite, lo calentamos y freímos los dos ajos que nos quedan bien picaditos, junto con la hoja de laurel
Cuando empiecen a estar doraditos, ponemos también en la sartén los dos solomillos
Los marcamos bien a fuego fuertecito por todos los lados
Cuando terminemos de marcarlos, añadimos una cucharada de harina y la tostamos ligeramente
Añadimos el vaso de vino y dejamos que evapore el alcohol
Añadimos un vasito de agua y dejamos que cuezan los solomillos en esta salsa unos 10 minutos
Y ya sólo queda servir. Para los niños lo puse hecho rodajitas, con patatillas fritas
Para los mayores, con 1/2 solomillo por persona es más que suficiente
En otras ocasiones, para el relleno he utilizado chorizo criollo en lugar de chorizo tradicional, y también está muy rico.

01 julio 2011

Pasteles de Belém







Los pasteles de Belém (o pastéis de Belém)  son una especialidad portuguesa. Son muy famosos en todo el pais, aunque los originales son de una pastelería de las afueras de Lisboa, situada junto a la torre de Belém (muy cerca del monasterio de Los Jerónimos). La receta original es un secreto. Son dulces elaborados con una base de hojaldre y una crema de yemas de huevo, azúcar y leche. 
Esta es una aproximación sencilla que no queda mal. Los llevé esta semana a la fiesta de fin de curso de la Escuela de cocina Javier Vilchez (pincha aquí para ver su blog)


Ingredientes:
4 yemas
150 gr de azúcar
200 ml de leche
40 gr de maizena
1 trozo de cáscara de limón
esencia de vainilla
100 ml de nata
1 plancha de hojaldre (yo uso la del Lidl)

Elaboración:
Mezclamos las yemas con el azúcar ( en TMX, con la mariposa: 2 min, vel 2)
Vamos mezclando la maizena cucharadita a cucharadita hasta que quede bien integrada y sin grumos (en TMX: añadimos una cucharadita y programamos 1 min, vel 2; en ese tiempo vamos añadiendo el resto de maizena sin parar la máquina).

Añadimos la leche y mezclamos bien (en Themomix: mezclamos unos segundos a velocidad 3, y bajamos los restos de las paredes con una espátula). 
 Añadimos la cáscara de limón y la ponemos a calentar (en un cazo o en TMX), revomiendo suave y contínuamente hasta que tome consistencia (en TMX: 100º, vel 1, 18 minutos con la mariposa)
Ya fuera del fuego, añadimos un chorreoncito de esencia de vainilla y retiramos la corteza de limón. Dejamos enfriar la crema a temperatura ambiente.
 Cuando se haya enfriado la crema, añadimos la nata y mezclamos bien.
Precalentamos el horno a 200º
Como moldes para los pastelitos, en este caso he utilizado flaneras desechables de aluminio para hornear muchos de una sola vez (no tengo tantos moldes de otro tipo).

Extendemos la masa de hojaldre y vamos cortando círculos de tamaño un poco mayor que la base del molde
Estirar un poco con un rodillo el círculo de masa de hojaldre ya cortado para que quede lo más fino posible. Extendemos bien en la base del molde, procurando que cubra un poco las paredes a una altura uniforme.
 Vertemos la crema fría sobre la masa de hojaldre
 Ponemos todas las flaneras en una bandeja. Horneamos unos 15 minutos.
Mientras se están horneando veremos que suben bastante (pero en cuanto se enfríen bajarán muchísimo)
Cuando ya estén fríos se desmoldan con facilidad.
Pueden comerse esplovoreados con azúcar glas y canela (cuestión de gustos).
  

22 junio 2011

Tarta de cumpleaños Pocoyó


La semana pasada fue el tercer cumpleaños de mi pequeñín. Le pregunté de qué quería su tarta y contestó que de Pocoyó, así que me puse manos a la obra y esto fue lo que salió.
La tarta esté hecha de bizcocho de chocolate blanco, mojadita con almíbar de anís estrellado y rellena de dulce de leche casero.

El dulce de leche se puede hacer con antelación (ver la receta aquí), el bizcocho es recomendable hacerlo la noche anterior para que se asiente mejor (ver la receta aquí). Preferí hacer dos planchas en lugar de un único bizcocho para que quede más uniforme tanto por el centro como por los lados. El resto del proceso lo vemos a continuación.

Tenemos que hacer un almíbar para mojar un poco el bizchocho. Hay que poner agua, azúcar y un anís estrellado hasta conseguir un almíbar. Lo dejamos templar.
Cortamos con un cortapizzas las planchas de bizcocho del tamaño deseado. En este caso preferí hacerlas rectangulares para incluir también el nombre de Gonzalo bajo el dibujo de Pocoyó. Lo mejor es sacar una plantilla en papel para que controlemos el tamaño.
Mojamos con el almíbar las dos planchas de bizcocho por la parte de abajo para que lo absorba mejor.

Cubrimos con una buena capa de dulce de leche la plancha que vamos a colocar en la parte de debajo de la tarta
Lo extendemos muy bien por toda la superficie
Colocamos encima la otra plancha de bizcocho, con la parte mojada de almíbar hacia el dulce de leche. Si os fijais en la esquina, a veces es necesario poner un pequeño trocito de los recortes para que la tarta quede lo más plana posible.
Cubrimos de nuevo con una capa muy fina de dulce de leche (servirá de pegamento para el fondant que pondremos encima)
Estiramos con el rodillo el fondant (en este caso he utilizado uno con sabor a nubes de la marca FunCakes que estaba muy bueno). Cuando lo hayamos estirado lo suficiente lo enrollamos en en propio rodillo hacia nosotros.
Lo desenrollamos sobre la tarta
Y lo adaptamos bien con las manos a la forma de la tarta. En este caso, como tenemos esquinas, es conveniente empezar por ellas para que luego no tengamos que hacer pliegues. Pasamos bien la mano por toda la tarta para que quede bien pegado por todas partes.
Cortamos todo el sobrante con un cortapizzas.
Para hacer el dibujo de Pocoyó tenemos que teñir la masa con colorantes comestibles. Para no teñirnos las manos, es conveniente mezclar la masa con el colorante dentro de una bolsita de uso alimentario.

Vamos cortando las figuras necesarias y las vamos colocando sobre la tarta.
Ya solo faltaban las velitas...