Una ensalada muy apetecible en esta época de calorcito que ya tenemos. En algunos sitios le llaman también asadillo de pimientos, ya que hay otra versión en la que se cambian los pimientos asados por habichuelillas cocidas (judias verdes), y en ese caso le llaman asadillo de habichuelillas.
Ingredientes:

3 pimientos rojos (1Kg aprox)
1,5 Kg de tomates maduritos
aceite de oliva
2 dientes de ajo
Cominos
Sal
Azúcar
Elaboración:
Lo primero que debemos hacer es asar los pimientos (incluso los podríamos tener asados del día de antes). Debemos precalentar el horno a 200º C.
Lavamos los pimientos bajo el grifo y los secamos bien con un paño.
Forramos una bandeja de horno con papel de aluminio y colocamos encima los pimientos, untando bien cada uno de ellos con aceite de oliva (con las manos o con un pincel)
Con el horno caliente a 200ºC, bajar la temperatura a 180ºC y metemos la bandeja en la altura central del horno. Debemos darles la vuelta de vez en cuando para que se doren bien por todos lados. Deben estar listos en unos 30 o 40 minutos.
Mientras se asan los pimientos, nos ponemos a cocer el tomate. Para ello, los lavamos y secamos bien, los partimos por la mitad y los rallamos.
Los ponemos en una cacerola con una cucharada de sal y 2 cucharadas de azucar (para quitarle acidez). No le ponemos nada de aceite porque no queremos que el tomate se fría, sino que queremos que se cueza.
Yo lo hago en Thermomix, por comodidad y por evitarme tenerlo que mover a mano, aunque lo habitual es hacerlo en cacerola convencional. Debemos cocinarlo hasta que el agua evapore y quede cocido y espesito el tomate, removiendo a menudo para que no se pegue.
(en TMX: 40 min, temperatura varoma, velocidad 1, con el cestillo sobre la tapa para que no salpique; si aún queda mucho líquido porgramamos unos minutos más a la misma temperatura y velocidad)
Mientras se cocina el tomate, habrán terminado de asarse los pimientos (ya estarán doraditos por todos lados)
Los sacamos del horno y los metemos inmediatamente en una cacerola bien tapada (o cualquier recipiente con tapa) y los dejamos así hasta que estén templados. De esta forma conseguimos que los pimientos suden y se desprenda la piel con mayor facilidad cuando vayamos a pelarlos).
Cuando esté cocinado el tomate (notaremos que merma considerablemente al evaporar todo el agua), lo rectificamos de azúcar y sal (si es necesario) y lo ponemos en otro recipiente para que se vaya enfriando.
Cuando los pimientos se hayan enfriado un poco (para evitar quemarnos), los pelamos y despepitamos por completo. Es recomendable tener un cuenco con agua al lado para evitar que las pieles y las pepitas se nos queden pegadas a las manos.
Partimos los pimientos en tiras con las propias manos:
Una vez los tengamos todos en tiras, les añadimos una cucharadita de sal y un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra.
Estos pimientos asados son por si mismos una ensalada estupenda (también les podemos añadir huevo cocido troceado, atún, cebolleta, aceitunas...). Con la sal y el aceite se conservan en perfecto estado unos días en el frigorífico.
Preparamos el majado para aliñar el asadillo, que es lo que le da el sabor característico. Debemos machacar en un mortero unos pocos cominos. Le añadimos los dientes de ajo troceados y un puñadito de sal para que no salten los ajos del mortero. Lo machacamos bien hasta conseguir el majado bien ligado:
Añadimos el majado al tomate cocido cuando ya esté templado o frío.
Añadimos los pimientos asados y removemos bien
Lo metemos en la nevera para que esté bien fresquito cuando lo vayamos a tomar. Está mucho más rico si lo hacemos el día de antes (toma mejor los sabores y está más fresquito)
También se puede congelar si hemos hecho demasiada cantidad.
Este plato es una estupenda entrada, ensalada, primer plato o guarnición de carne o pescado. En casa nos gusta mucho sobre tostaditas bien crujientes: