Hoy
vuelve a ser último domingo de mes, así que la panda de ladronzuelos volvemos a
tomar impunemente nuestro botín en nuestro reto mensual del AsaltaBlogs. Este mes
nos ha tocado asaltar el blog de una malagueña llamada Isa: Azucar-glass. A pesar del nombre del blog
podemos encontrar en él recetas de lo más variado, tanto dulces como saladas,
muchas de ellas elaboradas con productos malageños.
La receta que he elegido ha sido: tazas de
chocolate con chantilly. Estos cuencos de chocolate los había hecho alguna
vez desde que se los vi hacer a Javier en la Escuela de cocina Javier Vilchez allá por
marzo de 2012. Javier les llamó “Donburi de chocolate” por la similitud con los
cuencos japoneses que tienen ese nombre.
Estos cuencos son muy fáciles y divertidos de hacer,
sobre todo si dejamos que los niños participen: globos y chocolate, ¿puede
haber mejor combinación para un niño?
En mi caso he utilizado los cuencos de chocolate
para abrir en casa la temporada de fresas (que por cierto, a mi me parece que
cada año se adelanta un poco más, aunque igual es fruto de la edad que ya va teniendo
una…). Pero estos cuencos los podemos utilizar como recipiente de un montón de
cosas: helados, gominolas, bombones, macedonia de frutas, mousses, cremas…. Podemos
rellenarlas con lo que queramos siempre y cuando, ¡eso sí!, esté frío para no
derretir el chocolate. ¡Y lo mejor es que no lo tendremos que fregar después!
Ingredientes:
(Para 6
cuencos)
250 gr de chocolate de cobertura
Globos
pequeños (de los de agua)
Elaboración:
Para
elaborar estos cuencos tendremos que fundir el chocolate, mojar la parte
inferior de los globos en ese chocolate y dejarlos secar para que queden con
esa forma.
El
chocolate lo podemos fundir de varias maneras:
·
Al
baño María a fuego medio-bajo hasta que esté bien derretido
· En
el microondas: Pondremos el chocolate troceado en un recipiente apto
para microondas. La primera vez programaremos un minuto, y luego seguiremos
derritiendo el chocolate en intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez
hasta que quede bien derretido.
· En
Thermomix: En esta ocasión, esta es el aparato que he utilizado. Resulta
muy útil para esta tarea porque nos permite controlar muy bien la temperatura y
evita que se pueda quemar el chocolate.
Este es el procedimiento que yo he
seguido:
Inflamos
los globos procurando que todos tengan el mismo tamaño y les hacemos un nudo en
el extremo.
Los
lavamos bien con agua y jabón y los secamos bien con un paño para queden
completamente secos y no tengamos problemas con el chocolate.
Ponemos
el chocolate partido en onzas en el vaso de la Thermomix. Lo trituramos 10 seg, vel 7
Para
derretir ese chocolate pulverizado programamos 4 min, 37º, vel 3.
Con una espátula de silicona rebañamos lo
que haya quedado en las paredes y en las cuchillas y programamos 1 min, 50º, vel 3. Así
conseguiremos que el chocolate quede un poquito menos denso y tenga la textura
perfecta para que se adhiera bien al globo.
Ponemos
una hoja de papel de horno sobre una bandeja, y con ponemos una cucharada de
chocolate derretido para formar la base de cada uno de los cuencos que vamos a
hacer.
Mojamos
cada globo en el chocolate derretido, girándolo bien para que se forme una capa
uniforme. La capa no debe ser excesivamente fina para que los cuencos tengan
cierta consistencia.
Colocamos
cada globo untado en chocolate sobre cada una de las peanas que habíamos
preparado antes.
Los
ponemos a enfriar en el frigorífico hasta que el chocolate endurezca
completamente (como mínimo una hora). Al endurecer veremos que el chocolate
pierde el brillo.
Ahora
tenemos que hacer desaparecer los globos. No es nada recomendable explotarlos a
las bravas, porque podríamos romper los cuencos con la explosión. Lo mejor es
utilizar unas tijeras y hacer un pequeño corte junto al nudo. El globo se va
desinflando rápidamente pero sin explotar. Al perder todo el aire sólo
tendremos que despegar con los dedos el globo desinflado y ya tenemos nuestro
cuenco listo para ser rellenado. Si no lo vamos a usar inmediatamente es mejor
guardarlos en la nevera para que no se derritan.
Yo
los he servido con un poquito de chantilly:
Y
unas fresitas en rodajas:
En
casa han triunfado. A mi hija le ha encantado lo de los globitos, porque su
pasión por el chocolate ya venía de serie.
¡Buen
provecho!


















































