24 julio 2013

Pimientos caramelizados


 

Ingredientes:
1 pimiento rojo (unos 300 gr en limpio)
Aceite de oliva virgen extra
100 ml de agua
150 gr de azúcar
50 ml de vinagre de manzana
1 pizca de sal



Elaboración:
Lavar los pimientos. Quitarle nervios y semillas y partirlos en tiras no muy largas.

Saltear ligeramente los pimientos en un poco de aceite de oliva.




Añadir el agua, el vinagre, el azúcar y una pizquita de sal y cocer a fuego suave unos 50 o 60 minutos.

Deben quedar bien caramelizados y con bastante almíbar.


Estos pimientos caramelizados están buenísimos sobre un solomillo a la plancha, o sobre una tosta con queso. Yo los he suado en estos canapés de pimiento y queso de cabra.

¡Buen provecho!

Mermelada de pimiento rojo al azafrán


 
       Ingredientes:
       1 pimiento rojo
       Azúcar (el 50 % de peso del pimiento)
       Azafrán en hebra
       100 ml de agua
       Aceite de oliva virgen extra
       Sal



Elaboración:
Lavar, quitar los nervios y las semillas del pimiento. Picar en trozos pequeñitos.

Pesar el pimiento y pesar la mitad de ese peso de azúcar.


Poner en un cazo el pimiento en trocitos y el azúcar que hemos pesado, junto con 100 ml de agua, un chorreoncito de aceite de oliva y una pizquita de sal.

Cocinar a fuego muy suave unos 45 minutos (mejor tapado, para que no pierda mucha agua). Si vemos que es necesario, podemos añadir un poco más de agua durante la cocción.

Añadir 5 o 6 hebras de azafrán y dejar que infusiones durante 10 minutos

Triturar bien y dejar templar.


Esta mermelada sirve para acompañar cerdo, pollo, ponerla en tostas con queso...
Yo la he usado para hacer estos canapés de pimiento y queso de cabra.

¡Buen provecho!


07 julio 2013

Caracolas de hojaldre y nocilla


La receta de hoy es de las que tienes hechas en un momento, y que encima quedan mejor que bien. Necesitamos muy pocos ingredientes y poco tiempo, así que en casa la hacemos bastante a menudo. Suele gustarle mucho a los niños y además es tan sencilla que pueden colaborar, con lo cual les gusta más todavía...


Ingredientes(para 12-14 unidades)
1 lámina de hojaldre rectangular
1 bote de nocilla, o ganaché de chocolate casero
1 huevo
Azúcar glas para espolvorear


Elaboración:
Precalentamos el horno a 200º (calor arriba y abajo, con ventilador)
Extendemos la nocilla o el ganaché de chocolate por toda la superficie de la lámina de hojaldre. No debemos excedernos en la cantidad para que no se salga demasiado relleno durante el horneado.

Doblamos sobre sí mismo el hojaldre, dejando por dentro la capa de chocolate. Es más fácil hacerlo si nos ayudamos con el papel que trae el hojaldre.

Cortamos con unas tijeras el lado del doblez.

Con un cortapizzas, cortamos tiras de 1,5 cm de ancho aproximadamente (me han salido 12 de una plancha de hojaldre del Lidl).
 
Retorcemos cada tira por los dos extremos en sentido contrario.
Formamos las caracolas, enrollado desde el centro.

El extremo final lo remetemos por debajo para que no se abra la caracola.

Las colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno o con lámina de silicona.

Las pintamos con huevo batido (y si nos gustan muy dulces, espolvoreamos con azúcar glas)

Horneamos a 200º (calor arriba y abajo, con ventilador) unos 10 o 12 minutos, hasta que estén doraditas. Se saldrá algo de chocolate por los lados, pero se separa fácilmente con las manos en cuanto se enfríen un poco.

Espolvoreamos con un poco de azúcar glas para decorar.


¡Buen provecho!

03 julio 2013

Sardinas en aceite




Desde que vi estas sardinas en el blog de Ana María me han estado rondando por la cabeza. En cuanto ha empezado la temporada de buenas sardinas me he lanzado a probarlas, y ya las he hecho varias veces. Las que os voy a enseñar en la receta son un poco más grandes de lo recomendable, pero aún así estaban buenísimas. Y lo mejor de todo es que encima se hacen en un santiamén.

 
Ingredientes:
500 g de sardinas pequeñas
200 g de vinagre de manzana
200 g de aceite de oliva virgen extra
2 hojas de laurel
Unos gramos de pimienta negra
1 cucharadita de sal



Elaboración:
Quitamos la cabeza y la tripa a las sardinas, y las lavamos bien.

Las ponemos en una sartén o cacerola baja en la que quepan todas, lo más apretaditas posible.

Añadimos el vinagre de manzana:

El aceite de oliva virgen extra:

Las hojas de laurel partidas con las manos:

Los granos de pimienta:

Y la sal:

Deben quedar casi cubiertas por completo. Si no fuera así, podemos añadir un poco más de aceite de oliva virgen extra.

Encendemos el fuego, y una vez que empiece a hervir las cocinamos durante 5 minutos a fuego medio.

Las dejamos en la sartén hasta que se enfríen por completo.

Lo mejor es guardarlas en el frigorífico, bien cubiertas con el aceite y vinagre de la cocción, y consumirlas pasada 48 horas, aunque desde el primer día están buenísimas.

A medida que vayamos sacando sardinas del recipiente, puede ser apropiado pasarlas a otro más pequeño para asegurarnos que siempre quedan bien cubiertas. Así duran bastantes días en el frigorífico.
Así de ricas están cuando las sacas:

¡Buen provecho!