jueves, 27 de septiembre de 2012

Tarta de KitKat y Lacasitos

Además de la tarta Guinness, esta es la segunda tarta que hice para el cumpleaños de Alberto. Cuando hice la tarta pez compré tal cantidad de Lacasitos que me sobraron la mitad. Tenía que hacer una tarta para niños y consultando en Internet vi que era bastante popular una tarta rodeada de KitKat y con un montón de Lacasitos por el centro, así que tuve claro que era la más apropiada para esta ocasión. Es una tarta muy llamativa para los niños y nada complicada de hacer.

Ingredientes:
Tabletas de kitKat (en función del diámetro del bizcocho: el mío es de 23 centímetros y necesité 12 paquetes)
Lacasitos
1 cinta para atar alrededor la tarta (así está más segura la barrera de KitKat) .
           (necesité 1,5 m para hacer el lazo con comodidad)

Elaboración:
Horneamos el bizcocho, y dejamos enfriar. Podemos elegir el bizcocho que más nos guste y el tamaño de molde que queramos. Lo único que hay que tener en cuenta es la altura del bizcocho: debe ser más bajito que lo que miden de largo las barras de KitKat, porque debe quedar un hueco para los Lacasitos.
 Elaboramos el ganaché de chocolate y lo dejamos templar o enfriar.
 Si queremos evitar que se manche la bandeja en la que vamos a presentar la tarta, es conveniente usar 4 tiras de papel de horno que cubran todo el perímetro para poderlas retirar después con facilidad.
 Abrimos el bizcocho por la mitad y lo rellenamos con el ganaché de chocolate.
Ponemos la otra mitad encima y la cubrimos también con el ganaché, incluyendo las paredes para que haga de pegamento con las barras de KitKat.
Si se nos ha manchado mucho el papel que hemos puesto en la bandeja (como me ha ocurrido a mi), podemos meter otras 4 tiras nuevas por debajo y retirar luego las manchadas, ¡y aquí no ha pasado nada!
Partimos las barras de KitKat de 2 en dos para que hagan mejor la curva alrededor del bizcocho. Las vamos colocando formando una valla.
Cuando tengamos todo el perímetro cubierto, ponemos la cinta alrededor de la tarta y la atamos con un lazo.

Llenamos el hueco con Lacasitos y ¡lista para servir!

(Si hace calor, es mejor tenerla un ratito en la nevera para que no se reblandezca todo el chocolate)

Aquí la tenemos con las velitas preparadas para el cumpleañero:
 Y aquí podemos ver las fotos del corte:
¡Buen provecho!

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tarta "Guinness" con espumita de queso y Baileys

Esta es una de las tartas que le he hecho a mi Amigo Alberto por su cumpleaños. Es una tarta elaborada con cerveza negra, a la que se le añade también la espumita por encima. La tenía pendiente desde hace muuuuucho tiempo, desde que nos la hizo Javier Vilchez en su curso de cocina elaborada (veo que fue en junio de 2010, casi ná). Conocía también la tarta Guinness de velocidad cuchara, pero me parecía un poco excesiva la cantidad de azúcar, así que he hecho una mezcla de las dos en cuanto a procedimiento e ingredientes.
Es un bizcocho diferente, con un ligero toque a cerveza negra. Lo que más ha gustado ha sido la parte de la espumita, con el ligero toque a Baileys que le da ese puntito…



Ingredientes:



Para el bizcocho
(es conveniente que estén todos a temperatura ambiente)
250 ml de cerveza negra
3 huevos
250 gr de harina
200 gr de azúcar
150 gr de margarina o mantequilla
1 cucharada colmada de cacao puro (15 gr)
1 yogur griego
1 cucharada de vainilla
1 sobre de gaseosas “ el tigre”
   (o 1 sobre de levadura química)


Para la espumita de la cerveza:
350 gr de nata vegetal  (muy fría)
200 gr de queso Philadelphia
Una cucharada de vainilla
225 ge de azúcar (mejor si es glass)
50 ml de Baileys
1 hoja grande de gelatina (opcional)



Elaboración:
Lo primero que tenemos que hacer es el bizcocho de cerveza negra.
Precalentamos el horno a 180ºC.
Por comodidad, lo hago en la Thermomix, aunque no es imprescindible:
Tenemos que tamizar la harina, el cacao, el azúcar y el sobre de gaseosas, para lo que ponemos todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix y lo mezclamos todo durante 15 segundos a velocidad 5. Reservamos.

Ponemos en el vaso la cerveza y la margarina o mantequilla, y programamos 3 minutos, 50 º, vel 2 (no importa si no llega a alcanzar esa temperatura, sólo es para que se mezcle bien).

Añadimos a esa mezcla el yogur, la cucharada de vainilla y los huevos. Lo batimos 30 segundos, vel 2 ½.

Ponemos la máquina a velocidad 3 sin programar tiempo, y vamos incorporando a cucharadas por el bocal la mezcla de harina-cacao-azúcar-gaseosas que teníamos reservada.

Verter la mezcla en el molde de horno que vayamos a utilizar. Si no es de silicona, es conveniente forrarlo con mantequilla y harina previamente.

Hornear a 180º unos 30 o 40 minutos, hasta que al pinchar con una brocheta ésta salga limpia.

Sacar del horno y enfriar sobre una rejilla hasta que se enfríe completamente.

Para la espumita de queso y Baileys:
Ponemos a remojo en agua fría la hoja grande de gelatina unos 10 minutos.
Si el azúcar no es glass tenemos que triturarlo  unos 30 seg, velocidad 5-9 progresiva.

Ponemos la máquina a velocidad 3 y vamos añadiendo al azícar glass por el bocal el queso, la vainilla y el Baileys. Reservamos.

Montamos la nata bien fría, con la mariposa a velocidad 3 ½ hasta que esté bien montada.

Una vez está bien hidratada la gelatina la escurrimos bien y la calentamos sólo 5 segundos en el microondas para que se derrita, pero que no hierva.

Mezclamos la gelatina derretida con la mezcla de queso y Baileys, y lo integramos bien. A continuación lo mezclamos con movimientos envolventes con la nata montada.

Para poner la espumita encima del bizcocho de cerveza negra podemos usar una tira de acetato alrededor del bizcocho, de forma que sobresalga por la parte superior. 

Ponemos en ese hueco la mezcla de la nata, dejando la superficie algo irregular para que simule la cerveza. Si lo dejamos cuajar con el acetato alrededor no perderá la forma ni bajará por los lados. Debe cuajar en frío para que coja cuerpo el queso y se solidifique la gelatina.

Quitamos con cuidado el acetato de alrededor:



Aquí teneis unas foto del corte:
¡Buen provecho!

martes, 18 de septiembre de 2012

Manitas de cerdo deshuesadas en salsa verde


La receta de hoy es de las que no gustan a todos los públicos, pero normalmente a sus partidarios (entre las que me incluyo) les suele encantar. Esta es la receta familiar que se ha hecho en casa siempre, aunque un poco adaptada "a mi manera": mi madre siempre le ha quitado los huesos más grandes, pero las ha rebozado manteniendo su forma; a mi me gusta quitarle todos los huesos, hacer un bloque con ellas y cortarlas en porciones una vez que han compactado. ¡Es cuestión de gustos!

Ingredientes:
2 o 3 manitas de cerdo (partidas en 4 trozos)
Sal
Huevos y harina (para rebozar)
Un buen manojo de perejil
3-6 dientes de ajo (para la salsa)
Unas hebras de azafrán
Aceite de oliva virgen extra

 
Elaboración:
Lo ideal es tener en sal las manitas de cerdo al menos un día para que la tomen bien, aunque si no lo hemos hecho, las coceremos añadiendo un poco más de sal en el agua de cocción.

Debemos cocerlas en olla rápida con un buen puñado de sal unos 45-50 minutos (si es olla express, mejor 1 hora).
 
Comprobamos que están bien cocidas (si no es así, las pondremos a cocer unos minutos más).

Dejamos que se templen un poco, para no quemarnos, y las deshuesamos completamente.
Las guardamos bien apretaditas en una fiambrera o cualquier recipiente rectangular para que formen un bloque cuando se enfríen. Terminamos con la última capa con la parte de la piel hacia arriba.
Las guardamos en el frigorífico para que formen un bloque. Es mejor esperar al menos 1 día para rebozarlas.

Sacamos el bloque del recipiente y cortamos el bloque en porciones del tamaño que queramos.

Pasamos cada porción primero por harina y luego por huevo, y las freímos en abuncante aceite caliente (OJO: mucho cuidado con las salpicaduras, que es muy facil quemarse; una tapadera a mano no viene mal)
Las vamos reservando sobre una rejilla para que escurran el aceite hasta que terminemos de freir todas las porciones.
Ahora toca elaborar la salsa: tenemos que picar muy finamente el perejil y los dientes de ajo.
En una cacerola, ponemos un poco de aceite de oliva en la base y freimos el ajo y el perejil (con mucho cuidado de no quemar el ajo).
Añadimos unas hebras de azafrán:
Y una cucharada de harina para que engorde la salsa. La sofreimos ligeramente:
Cubrimos de agua (o de caldo de cocer las manitas, aunque resultan más grasientas):
Y añadimos las manitas reservadas, dejándolas hervir unos minutos hasta que reduzca un poco la salsa. Rectificar de sal si es necesario.

¡Buen provecho!